Intactos

María Doallo Freire
María Doallo NO SÉ NADA

OURENSE CIUDAD

10 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Es muy difícil hacer llorar a alguien solo pidiéndole que lo haga. Lo mismo ocurre si le pides que sea feliz. Por eso, en la vida, las cosas que nos llenan y que nos vacían suelen ser personas. Seres. Capaces de generar cientos de emociones en nosotros con solo un instante. Por no hablar de lo que consiguen en años. Anoche vi el reencuentro de Friends. Al menos lo intenté, porque hacia el segundo 35, tenía los ojos tan llenos de lágrimas que me era imposible vislumbrar nada. Cualquiera que me conozca, por poco que sea, sabe que esa serie para mí es una forma de entender la vida. E imagino que que te revivan es motivo suficiente para llorar un poquito, aunque sea de alegría. En este caso lo que estaba es conmovida. Porque lo que se muestra en esta entrevista es el poso de amor que queda entre personas que han compartido su día a día durante más de diez años, llevando a cabo uno de los proyectos audiovisuales que más y que mejor se ha colado en la casa de la gente. Fíjate que eso me hizo pensar en personas a las que tengo siempre en un compartimento estanco: las amistades que ya no están. Especialmente porque me niego a pensar que esto sea así y bueno, porque en definitiva todavía no digiero los finales. Creo que el amor no se desvanece, puede incrementarse o disminuir, incluso a veces eclipsarse o romperse momentáneamente, pero no se esfuma, porque, con el paso del tiempo, a aquel que te hizo mucho bien, lo recordarás por los momentos en los que te hizo sentir como haciendo puenting. Y además intacto. Yo estudié en Maristas y al crecer, ya se sabe, a veces la vida separa. Supongo que esto es lo que le diría hoy a Caro, Coe, Loren, Rilo o Vidi, entre otros, si los tuviese delante: que ojalá que las personas que hoy les rodeen les hagan volar tan alto como merecen. Y que sigan siempre intactos. Como Friends.