Caballero ve «tics propios de Vox» en la estrategia del PP en Ourense obligando a que se retire su candidato

Juan María Capeáns Garrido
Juan Capeáns SANTIAGO

OURENSE CIUDAD

Gonzalo Caballero, con Rafael Rodríguez Villarino
Gonzalo Caballero, con Rafael Rodríguez Villarino Agostiño Iglesias

Puy recomienda al socialista no importar a la política gallega la «polarización» de Madrid

26 abr 2021 . Actualizado a las 16:57 h.

El portavoz parlamentario del PSdeG cree que los populares están abordando la crisis municipal de Ourense con tics antidemocráticos «propios de Vox», al exigir la entrega del acta de concejal del líder municipal, Rafael Rodríguez Villarino, como condición para un eventual gobierno de coalición entre socialistas y populares que desplace de la alcaldía a Gonzalo Pérez Jácome. Gonzalo Caballero estableció un paralelismo entre esta propuesta que han avalado el PPdeG y su grupo municipal y las «tácticas de expulsión do adversario que utiliza Vox en Madrid», en referencia a la situación vivida en un debate radiofónico del que Pablo Iglesias se levantó tras las insinuaciones por parte de su candidata, Rocío Monasterio, de que las amenazas recibidas eran un montaje. 

Ciñéndose a la esfera gallega, Caballero aseguró que lo que busca el PP con su propuesta es consolidar «o caciquismo de Baltar» y tapar las consecuencias del que calificó como un «pacto letal» que acabó con Jácome al frente de Ourense, pese a ser la tercera fuerza con más votos. El referente socialista autonómico interpreta que detrás de esa petición subyace la percepción de los populares de que «as institucións son da súa propiedade», lo que les permite exigir dimisiones o, en el caso de Villarino, la retirada de la vida política a la persona que encabezó la lista más votada, de ahí que haya conminado a Alberto Núñez Feijoo a corregir una estrategia que calificó como «unha indecencia».

Llegados a este punto, Caballero situó en el seno del PP la decisión final de impulsar o no una moción de censura para que la tercera ciudad de Galicia tenga un gobierno estable tras el gesto de «xenerosidade» de Villarino, que está dispuesto a no encabezar la alternativa pero manteniendo su acta de diputado, un movimiento que los populares califican de «trampa» para gobernar Ourense por persona interpuesta.

Las declaraciones de Caballero tuvieron una rápida respuesta por parte del portavoz parlamentario del PPdeG, que sugirió a su adversario que evite importar  la «polarización» que se vive en Madrid y que es «allea» a la política de Galicia, comunidad que votó hace menos de un año y lo hizo «con claridade» dejando sin representación a las fuerzas más extremistas. Pedro Puy solicitó al PSdeG que sea «coherente consigo mesmo» y que, atendiendo a esa realidad, eluda comparativas y estrategias de confrontación importadas que serían «un erro moi grave». 

Ajustándose al conflicto municipal de Ourense, Puy aseguró que su partido está analizando «distintas alternativas» para darle estabilidad al ejecutivo local, una búsqueda de la gobernabilidad que «avanzou» con la aprobación de los presupuestos. La decisión de dar más pasos correspondería en última instancia al PP ourensano.