El Pueblo cumple siete años en Ourense

María Doallo Freire
María Doallo OURENSE

OURENSE CIUDAD

Miguel Villar

El local, en la plaza Pena Vixía, acaba de celebrar su séptimo aniversario

09 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El ourensano Iago Corral tiene dos pueblos. Uno es Sober, en Lugo, y otro su bar, El Pueblo, en el centro de Ourense. El local acaba de cumplir siete años, los últimos cinco en la plaza Pena Vixía, en pleno casco histórico de la capital. Lo abrió un 5 de abril, en aquel momento junto al también ourensano David Fernández Babarro, en un bajo situado en la calle Samuel Eiján. «Queriamos facer cousas e que a cidade tivese unha parada underground», explica. Los dos están vinculados a la música, de hecho Iago tiene su propio sello discográfico, Molho, y buscaban generar un espacio en el que se pudiese disfrutar de ritmos diferentes a lo comercial, con una cerveza -o lo que sea- en la mano. Pero, sobre todo, perseguían ser un punto de encuentro para todo tipo de personas. Un lugar en el que descubrir buena música y compartirla con la gente. Así se fue generando la familia El Pueblo y el local terminó finalmente convirtiéndose en la aldea de muchos, a los que les cuesta levantarse de sus mesas cada fin de semana. Igual que le costaba a Iago, durante toda su infancia, regresar los domingos de la casa de sus abuelos en Sober.

«Cumprimos sete anos grazas á xente. É incrible como rematamos por coñecernos entre todos», afirma. Y recalca que en su bar hay espacio para todo el mundo. Cree que el secreto está en generar sinergias. «Intentamos propor opcións diferentes, mobilizar a cultura e facer cousas bonitas mesturando talentos», añade. Por eso un día suena reggae, otro electrónica y otro pop. Un sábado organiza un vermú en colaboración con Progape y al siguiente presenta las camisetas y sudaderas de El Pueblo. Eso sí, uno de los planes que más caracteriza a este local son sus concursos de Trivial de los viernes, ahora aplazados por el covid. «Iso foi cousa de Pablo Grande que é unha das mellores persoas que me deu este proxecto. A xente participa por grupos, emociónase, discute e pasámolo en grande», afirma. No falta el arte, en sus paredes han colgado decenas de exposiciones de pintura y de fotografía hechas por artistas locales. Ni el aire libre, en su terraza al sol. Aunque es bonita incluso cuando llueve, como la vida en el pueblo. ¡Por muchos más!