Condenado un sacerdote de Ourense por acosar a un menor con 671 mensajes de contenido sexual

Marta Vázquez Fernández
M. Vázquez OURENSE

OURENSE CIUDAD

miguel villar

El religioso, de 79 años, cumplirá 40 días de trabajos en beneficio de la comunidad, tras llegar a un acuerdo con la víctima y la Fiscalía

15 mar 2021 . Actualizado a las 14:45 h.

Dos años después de que se denunciaran los hechos, el sacerdote ourensano Manuel V. D. ha sido condenado como autor de un delito de acoso a un joven de 16 años, al que envió 671 wasaps de contenido sexual. El religioso, de 79 años, que fue durante años párroco en Seixalbo (Ourense) acudió este lunes al edificio judicial de la capital de As Burgas para ratificar el acuerdo al que había llegado con la víctima y con la Fiscalía, y que le ha evitado tener que someterse a un juicio. Tras reconocer los hechos durante una vista de apenas cinco minutos a la que no se permitió el acceso de público, el magistrado dictó in voce la sentencia, según la cual deberá cumplir 40 días de trabajos en beneficio de la comunidad. Además, no podrá acercarse o comunicar con la víctima durante dos años.

El acuerdo con el perjudicado, un joven que tenía 16 años en el momento del los hechos y al que conocía el sacerdote porque había hecho funciones de monaguillo en la parroquia de San Xurxo de Touza, Taboadela, en la que también oficiaba el acusado, incluye un acuerdo económico extrajudicial, de cuya cuantía no quisieron informar las partes personadas en el caso.

Queda así probado que «con el propósito de intimar con el menor y que este le contara sus experiencias sexuales», y tras darle 150 euros para ganarse su confianza, el sacerdote le envió mensajes a diario, o casi, entre el 2 de febrero del 2019 y el 1 de marzo de ese mismo año. Durante las semanas en las que se prolongó el hostigamiento al chico, Manuel V. D. le preguntó de forma insistente por su relación con chicas y lo que hacía durante los encuentros con ellas. «Hasta donde llegaste con ella, solo palabras o ya tocaste algo», le habría escrito a través de su teléfono móvil al joven, inquiriéndole además sobre si había besado a la chica o si le había hecho tocamientos íntimos. «A tu edad hay apetito de eso y de más cosas», fue otro de los mensajes que envió el septuagenario al adolescente, llegando en una ocasión a interesarse por si «había hecho el amor» o si tenía ganas de ello. «A las chicas les gustan los chicos educados pero que saben meter mano», apareció en otra de las muchas comunicaciones que el adolescente entregó a los agentes policiales tras hablar con su profesor sobre la situación que estaba viviendo, y que recogía el escrito de acusación del caso, que ahora se da por probado. Se contabilizaron, en total, 671 mensajes.

La pena que finalmente ha recaído en el sacerdote está lejos de la que inicialmente había solicitado la Fiscalía. Esta parte reclamaba un año de cárcel, si bien el acuerdo al que llegaron más tarde las partes permitió la transformación de la causa en un juicio rápido y reducir la pena, lo que ha propiciado una condena en unos términos mucho menos perjudiciales para el religioso, quien tras hacerse pública la denuncia del menor fue apartado de la primera línea con los feligreses.