La limitación de movilidad castiga al comercio y a la hostelería

«Solo con la gente de Allariz no es rentable», explican en los «outlet» del municipio


ourense / la voz

La ubicación de los terrenos del centro comercial Carrefour, en su momento Continente, llegó a los juzgados. El Concello de Ourense denunció que parte de la superficie comercial se asentaba en el municipio de la capital e inició una reclamación judicial que acabó en una sentencia del 2002 que ordenaba el derribo de la parte de los terrenos en suelo ourensano. El litigio se cerró con el pago de algo más de cinco millones de euros por parte de la multinacional francesa. Ese dinero se destinó a la construcción de unos accesos en la zona de O Fonsillón.

Precisamente, esa situación fronteriza se ha puesto de nuevo de actualidad en un centro comercial que visitan a diario cientos de vecinos de Ourense y de otros ayuntamientos limítrofes. Con la normativa en la mano, desde hoy solo podrán acudir clientes que tengan su residencia en Barbadás. «Non se pode vir de compras desde Ourense ao Carrefour e se sancionara a quen o faga. O centro tributa en Barbadás e non hai lugar a dúbidas nin a picardías», explica el alcalde del municipio Xosé Carlos Valcárcel.

Carlos Domínguez, Feuvert Barbadás

La decisión afecta no solo al centro comercial, sino también a los negocios que se han abierto en la explanada. «En el anterior cierre perimetral, que era conjunto con Ourense, ya notamos una bajada de clientes del 30 % y ahora será más», explica Carlos Domínguez, del taller mecánico Feuvert.

Otro municipio que se ve afectado por las restricciones más duras que entraron hoy en vigor es Allariz. Se trata de un escenario nuevo para hosteleros y comerciantes de la villa, que hasta ahora se encontraba en una situación de riesgo bajo. El avance de la pandemia ha obligado a fuertes restricciones y a que la hostelería tenga que cerrar a las seis de la tarde y a que solo pueda atender en el exterior. «Quen se vai sentar na terraza co frío que fai. Nós imos pechar e so atenderemos pedidos para levar no servizo de mediodía, ademais dos produtos que temos á venda na nosa páxina web», explica Elvira Quintas, encargada de sala de Casa Pepiño.

Isabel Hernández, A Muralla de Allariz

En la cafetería A Muralla se encuentran a la expectativa. «Somos dúas socias e tiñamos a dúas traballadores que temos que mandar ao ERTE. Teremos aberto para ver que tal funciona o servizo para levar, aínda que a xente non está moi acostumada. Nós podemos ter cinco mesas na terraza, pero con este tempo non temos moitas esperanzas», explicó Isabel Hernández.

Yenifer Cuquejo, Star Outlet de Allariz

Allariz está más que consolidado como destino turístico y entre sus atractivos para los visitantes está su red de outlets situados en la zona histórica. En plena época de rebajas, la limitación de movilidad les deja en una delicada situación al no poder contar con esos turistas. «No es un buen momento para nosotros. Solo con los clientes de Allariz el negocio no es rentable», indica Yenifer Cuquejo de Star Outlet.

Las tiendas de Ponte Vella mantienen el cierre a las nueve de la noche

Las nuevas medidas que entran hoy en vigor en la ciudad de Ourense tienen un efecto directo también sobre los centros comerciales, tanto en lo que se refiere a los aforos como a los horarios. En el caso de Ponte Vella, el espacio de referencia comercial y de ocio en la provincia, ya contaba desde finales de octubre con un horario ligeramente reducido. En concreto, las tiendas de la zona comercial estaban cerrando a las nueve de la noche. Es un horario que, según confirman desde la superficie comercial, se mantendrá con el nuevo toque de queda fijado para las 22.00 horas.

Las mismas fuentes aclaran que por el momento no se valora adelantar el horario de apertura, tal y como sucede en otras grandes superficies, y que está fijado en las diez de la mañana. En el caso de los establecimientos de restauración del centro comercial, las normas de juego son distintas, toda vez que los locales situados en la planta alta de Ponte Vella deben de cerrar a las seis de la tarde, según establece la norma general, y solo pueden atender en las terrazas exteriores. El servicio de envío a domicilio se puede solicitar, tal y como marca el DOG, hasta la medianoche.

En el caso del supermercado Gadis, que se encuentra en la planta baja, sí que modificará su horario, toda vez que estaba abriendo hasta las 22.00 horas. A partir de hoy, los clientes podrán visitar la cadena alimentaria entre las 9.30 y las 21.30 horas. Por su parte, el Carrefour de Barbadás adapta su horario y adelanta el cierre a las 21.30 horas, en lugar de a las 22.00 horas, para adaptarse al nuevo toque de queda que entra en vigor.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ourense

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

La limitación de movilidad castiga al comercio y a la hostelería