El riesgo de derrumbe afecta al 35 % de los desmontes de la línea férrea del Miño

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

La vía ha desaparecido literalmente en la zona donde se produjo el socavón, cerca de la estación de Frieira (Crecente)
La vía ha desaparecido literalmente en la zona donde se produjo el socavón, cerca de la estación de Frieira (Crecente) Óscar Vázquez

Un informe de la empresa pública Ineco detecta hasta 12 terraplenes muy peligrosos, como el que se vino abajo en Frieira

16 dic 2020 . Actualizado a las 21:43 h.

La línea ferroviaria que une Ourense con Vigo, utilizada por la mayoría de los trenes de larga distancia del sur de Galicia pese a tener una alternativa de alta velocidad más segura vía Santiago, tiene un alto riesgo de desprendimientos en buena parte de su trazado, como el que se registró el viernes a la altura de la estación de Frieira (Crecente) y que mantendrá cortada esta conexión al menos hasta el jueves. Ninguno de estos riesgos es desconocido para el ADIF. Lo sabe por sus propios servicios de mantenimiento y por el amplio informe sobre la red convencional gallega elaborado por Ineco, la empresa pública de ingeniería, a quien el administrador ferroviario le encargó un diagnóstico para planificar las inversiones que están previstas en el plan director del corredor atlántico de mercancías, del que este tramo forma parte.

Así, el análisis técnico, finalizado en octubre del 2018 -apenas se han realizado obras desde entonces-, dibuja un panorama sombrío para esta línea, cuyo mal estado solo sería empeorado por la línea de ancho métrico entre Ferrol y Ribadeo, donde las incidencias son más que habituales. Los ingenieros que realizaron este estudio concluyen que, en los distintos inventarios realizados, se detectaron «diez desmontes y doce terraplenes de alto riesgo. En general un 35 % de los 380 desmontes presentan problemas de desprendimientos, basculamientos o deslizamientos, mientras que un 30 % de los 250 terraplenes tiene problemas de asientos, socavaciones en los taludes o deslizamientos», se asegura en el informe Plan director para la adecuación y mejora del corredor atlántico de mercancías en la zona noroeste y sus conexiones.

La línea, aseguran, discurre por una zona heterogénea, «con marcados contrastes en lo referente a las formas de relieve y también en relación a sus cotas topográficas». En ella hay inventariadas 48 obras de drenaje, 98 tajeas y 310 cunetas. «Muchos de estos drenajes no están funcionando correctamente por taponamiento. Se localizan además seis zonas inundables de especial singularidad», una de ellas muy cerca de donde se produjo el último incidente. Plantean incluso nuevos estudios hidrológicos para hacer más obras de drenaje, dada la proximidad a la cuenca del Miño.

Los puentes de la línea también tienen problemas. De hecho, todos tienen deficiencias. «De los 95 puentes, cinco tienen necesidades inmediatas de reparación por estar clasificados como C1, y al menos 90 tienen daños de nivel C2», se constata en este documento de diagnóstico, previo a la elaboración del plan director general de todo el corredor atlántico desde la frontera francesa hasta Algeciras, pasando por el recién incluido noroeste.

Otro aspecto del socavón en Frieira
Otro aspecto del socavón en Frieira Óscar Vázquez

Reparaciones en puentes

Los técnicos que lo elaboraron recomiendan reforzar y reparar los daños y deficiencias observadas en los puentes del trayecto, «con el fin de evitar degradaciones y garantizar la aptitud para el servicio de estas estructuras». De hecho, dos limitaciones temporales de las cinco que hay en la actualidad en la línea tienen que ver con estructuras de paso. También ven necesario un plan de estabilización de trincheras y terraplenes de riesgo, incluidas sus partes más altas si la sección de coronación es insuficiente.

Los 19 túneles que hay en el recorrido entre Ourense y Vigo (con una longitud total de 4,15 kilómetros) no parecen preocupar tanto a los técnicos de Ineco. Recomiendan actuaciones para reparar acabados, encauzar el agua y, de cara a la renovación del sistema de electrificación (algo previsto en la reforma de la línea León-Monforte-Ourense-Vigo), aumentar el gálibo de estos subterráneos. En el túnel de A Guía, de 1 kilómetro de longitud, deberán habilitarse galerías de evacuación, tal y como exige la normativa comunitaria.

La línea cuenta con 31 pasos a nivel que, como se recuerda en el informe, deberán ser suprimidos progresivamente. Los técnicos ofrecen también una estimación del dinero que habrá que invertir en este tramo para homologarlo con las redes transeuropeas de transporte, unas obras que deberían estar finalizadas en el 2023, según la propuesta de cronograma. En total, se necesitarían unos 193 millones de euros. Mientras, el ADIF trabaja día y noche para reparar el gran socavón de Frieira.

El anacronismo de la línea del Miño frente al AVE: pasar de 300 por hora a solo 30

pablo gonzález

A pesar del rechazo de algunos sectores de Vigo a ir por Santiago para viajar a Madrid por ferrocarril, tal vez como una estrategia de presión para que se construya el acceso directo de alta velocidad por Cerdedo -una opción que lleva paralizada más de diez años-, lo cierto es que compaginar la línea del Miño entre Vigo y Ourense con la llegada de la alta velocidad es como intentar mezclar el agua con el aceite. El anacronismo está claro: esta línea es un proyecto decimonónico en el que apenas se ha invertido en los últimos años, por lo que el régimen de velocidades es muy similar al que había hace 40 años.

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