Gracias por tanto

Ascensión Pérez FIRMA INVITADA

OURENSE CIUDAD

Escultura en el CHUO que homenajea a la enfermería en el centenario del colegio profesional de Ourense
Escultura en el CHUO que homenajea a la enfermería en el centenario del colegio profesional de Ourense

Ascensión Pérez Sampayo es la presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de Ourense

14 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

El pasado fin de semana llegó a mis manos una carta muy conmovedora de un paciente que estuvo 42 días en la uci de nuestro Hospital Universitario por coronavirus, en la que se muestra agradecido al personal del área de críticos covid y les anuncia que compartirá con ellos 60 décimos de lotería de Navidad. El hombre de 50 años, que prefiere no revelar su nombre, se sintió morir. Y claro que me emociona leer cómo reflexiona sobre el temor que tuvo a irse antes de tiempo pero, permítanme el egoísmo profesional, también me remueve por dentro comprobar que sintió que los profesionales sanitarios que estuvieron con él no le dejaron rendirse, que lucharon cada minuto por su vida.

Después de todo lo que ha sido el 2020 para nuestra profesión, esta carta es como una bocanada de aire fresco. Estamos hablando de que, en un momento en el que el sistema sanitario español ha sido puesto a prueba como nunca antes, todas las personas que trabajan en él han respondido de forma unánime: con trabajo y dedicación. Se sobrepusieron a la falta de medios que hubo durante la primera ola, a la incertidumbre y el miedo a contagiarse y contagiar, a los protocolos cambiantes y al cansancio. Y después de todo ese esfuerzo, han tenido que asistir al crecimiento de nuevos brotes, resignarse a volver empezar. Se dijo que esta vez sería diferente, que ahora sabíamos a qué nos enfrentábamos y estábamos preparados. Sin embargo, la realidad fue que, de nuevo, nos encontramos un panorama en el que faltaron medios personales y precauciones por parte de la sociedad. Ourense ha sufrido especialmente esta segunda ola y prueba de ello son las restricciones a las que nos hemos visto sometidos los ciudadanos a lo largo de dos meses. Y, como decía, en todo este contexto, recibir las palabras de cariño de un paciente, es un bálsamo.

No me malinterpreten, no estoy diciendo que no se valore el trabajo sanitario pero es cierto que muchas veces, se da por sentado que tenemos que aceptar ser valientes en el ejercicio de nuestra profesión. Y no, no queremos ser valientes. Queremos dedicarnos a la enfermería en las condiciones adecuadas y con los medios necesarios. Queremos dar continuidad en los cuidados, conocer a nuestros pacientes y aportarles nuestra experiencia y buen saber hacer. Queremos ayudarlos a curarse. Son peticiones obvias pero que más veces de las que nos gustaría, no se ven satisfechas.