Dos raquetas y un destino

José y Pablo Mosquera están unidos familiarmente y en su pasión por el tenis


ourense / la voz

Dicen que no es bueno que los padres proyecten sobre sus hijos sus sueños incumplidos, pero hay veces que los niños siguen el camino soñado por los progenitores. Algo así le ocurrió a José Mosquera con su hijo Pablo, que se convirtió en periodista y destacado tenista gallego, dos actividades que José pensó hacer y no pudo. «No hubo presión de ningún tipo», aclara Pablo.

La afición de los Mosquera por el tenis comenzó en el progenitor a finales de la década de los sesenta. Por entonces, en Ourense no había apenas instalaciones, y José Mosquera se inició en el tenis de mesa, modalidad de la que fue campeón provincial en 1972. Después sí que jugó más en pista y al nacer su hijo lo llevó a distintas actividades deportivas, entre ellas al tenis. Cuando Pablo era pequeño, ambos entrenaban juntos, pero a medida que el hijo fue creciendo en el deporte, el tenis se convirtió para él en «un estilo de vida». «Desde los seis años estoy jugando al tenis, apenas con dos semanas de descanso. El tiempo de la cuarentena fue el más estuve sin jugar con una raqueta. De pequeño, fui poco a poco aumentando la intensidad de los entrenamientos; por suerte se me daba bien, empecé a competir y a conseguir resultados. El tenis me ha dado mucho, gracias a este deporte he estudiado la carrera, y lo que hago ahora profesionalmente- docencia y contenidos escritos y audiovisuales sobre el circuito- tienen que ver sobre el tenis», cuenta Pablo sobre su trayectoria.

En ese camino estuvo acompañado por José. «Siempre me llevaba de un lado a otro», admite el hijo. Viajes por toda Europa, 300 kilómetros al norte de Estocolmo en pleno invierno, Austria, Alemania, Reino Unido, Holanda y otros países, como Egipto, recuerdan ambos. «Nuestras vacaciones eran sus torneos, pero también disfrutábamos, él competía e íbamos a visitar sitios», indica José. «Cuando estaba en mi apogeo tenístico, el calendario familiar se basaba en mis torneos. Mi padre estuvo siempre ahí; cuando eres pequeño crees que es lo normal, pero con el paso del tiempo se ve que fue un lujo», reconoce Pablo.

El padre admite también el esfuerzo que hizo su hijo: «Llevaba una vida exigente porque al empezar a tener resultados, eres un sujeto distinto a los demás, que estudian y tienen sus ratos libres; él no, tenía que competir los fines de semana y estudiar en los ratos libres. El tenis es verdaderamente formativo: te transmite que te enfrentas a un rival, personalmente, con un 50 % de posibilidades de ganar o perder», observa José Mosquera.

El padre, que estudió Derecho en la Universidad de Navarra y no Periodismo como se había planteado, se fue fuera de Ourense cuando todavía había la dictadura de Franco. En Pamplona conoció la diversidad de culturas y costumbres de personas de las distintas regiones de España. «Ya entonces tenía más interés por el ámbito público que por el privado», explica Mosquera, quien desde 1991 es profesor de Derecho Constitucional en la Facultade de Derecho del campus de Ourense y jefe del Servicio de Intervención en la Diputación. También presidente de la Federación Gallega de Tenis. «Cuando Pablo marchó en el 2010 a Estados Unidos a estudiar, dejé de tener uno de los trabajos, el de acompañarle, y me dijeron que echara una mano en la Federación», cuenta. Desde el 2018 es su presidente. «Los recursos son limitados, pero te diriges a instituciones y se consiguen torneos de relevancia. En Ourense tuvimos varios internacionales, para jugadores que empiezan el circuito internacional. Por aquí pasaron Andy Murray o Davidovich», menciona.

Estos días han coincidido jugando la Copa Diputación en el club Santo Domingo, en distintas categorías, claro, salvo en la novedosa modalidad de touchtennis, que se practica con raquetas pequeñas (21 pulgadas), bolas de espuma o pistas pequeñas. «La idea era hacer exhibiciones en las calles en Galicia, pero la pandemia trastocó los planes y aprovechamos este torneo para hacer el lanzamiento, a ver si el próximo año se normaliza un poco», indica el presidente de la Federación.

Quiénes son. Edades.

Quiénes son. José Mosquera es profesor universitario de Derecho Constitucional, jefe del Servicio de Intervención de la Diputación y presidente de la Federación Gallega de Tenis. Su hijo Pablo es periodista, tenista y entrenador de tenis.

Edades. José nació el 6 de diciembre de 1956 en San Facundo (San Cristobo de Cea y Pablo, en Ourense en 1992.

«Mi currículo tenístico y estudiar en América me abrió puertas»

Pablo Mosquera ha competido estos días en la Copa Diputación pero rara vez lo hace ya. Su dedicación a la docencia del tenis -estuvo dando clases los tres últimos años en Gijón- le absorbía. Fue tres veces campeón gallego individual en varias categorías inferiores, seis veces de dobles y fue número uno de España, por puntos, como alevín e infantil. Con doce años le ganó a Roberto Carballés (top 99 ATP) un torneo en las Azores. Ese nivel de competición nacional e internacional le dio acceso a una beca para estudiar Periodismo en la Gonzaga University (Washington, Estados Unidos), que destaca por el baloncesto, pero que también tenía división de tenis en la liga universitaria NCAA. «Mi currículo tenístico y el hecho de estudiar Periodismo en América me abrió puertas y trabajé una temporada en la web en inglés de Marca y ahora escribo periódicamente para lastwordontennis», detalla Pablo.

El joven apunta que la práctica de tenis está resurgiendo en Ourense después de un bajón a mediados de la primera década del milenio. En los noventa, dice, había muchas posibilidades, con los clubes Bamio, Tenis Ourense y Santo Domingo. José Mosquera señala que en la actualidad es el «prototipo de deporte seguro, hay distancia suficiente y no hay problema de contagios».

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