Exigencia máxima en Ourense

La representación provincial en Tercera División valora pros y contras de la Liga del cambio


OURENSE

Veinticuatro equipos, dos grupos de doce, primer desafío entre los equipos del sur, la nueva Tercera División aún está sembrada de interrogantes y de dudas que se irán despejando la marcha, pero el fútbol, como la vida misma, no se detiene tampoco ante las adversidades y toca hacer planes.

La UD Ourense fue la primera en apretarse el cinturón y hacer un recorte en su propuesta presupuestaria, lo que no quiere decir que vaya a ser menos ambiciosa en el terreno de juego. El Ourense CF esgrime que apostará fuerte por otro proyecto competitivo mirando hacia arriba, pero lo cierto es que su plantilla experimentará un sustancial cambio, como la de un Arenteiro con nueva directiva y técnico. Y ni siquiera el Barco se baja del sueño de su histórica promoción, manteniendo una línea continuista.

En O Couto, Fernando Currás sabe que no irán a un mercado de tirar de talonario, pero el proyecto sigue siendo tan serio y pujante como en los últimos años. De momento, han llegado Varo, desde el filial del Lugo; Raúl Melo (Velle) y el meta Dani Sampayo (Pabellón juvenil). En la plantilla había otros jóvenes que deberían dar un paso importante, a los que se sumaron las renovaciones de Champi y Gabi Sanín. Hugo Garcia, Viti, Vieytes o Alfredo son otros nombres con peso que seguirán vistiendo de rojillo. Eso sí, no lo harán Rubén Arce, Ángel Díez, Iago Blanco o Dani Pedrosa, por lo que la secretaría técnica trabaja en incorporaciones consistentes en puestos clave. Si aciertan con el equilibrio entre los futbolistas con mayor proyección y los veteranos -o más experimentados- que tirarán del carro, el equipo puede volver a ser consistente e intentar dar un paso más, con respecto a los últimos años.

La opción de jugar o no con público desde el inicio de la próxima campaña es otro punto muy a tener en cuenta para los ourensanistas, en un porcentaje similar a lo que eso implicaría para el Centro de Deportes Barco.

La escuadra presidida por Nilo Ramos llegó por fin a un histórico duelo por el ascenso que venía rozando en los cursos anteriores. En la fase exprés quizás pagó la novatada ante un Compos que terminó dando el salto a Segunda B, pero los de Manolo Pérez no le perdieron la cara al partido y demostraron que siguen contando con mimbres.

Sus responsables técnicos tampoco han perdido ripio en este atípico verano en el que mezclaron competición y gestiones para renovar un plantel en el que seguirán el guardameta Oviedo, Segura, Carlos Villar, David Álvarez, Ivi Vales o el goleador Juanito Bazo. Un eje en el que se basarán muchos de los planteamientos del combinado valdeorrés, en el que también se conocen las primeras novedades, comenzando por un Antonio Vera que mostrado su calidad en Segunda B (Córdoba, Córdoba B y San Fernando), además de acumular experiencia en fases de ascenso con el Ejea o el Real Jaén.

Por el hecho de regresar a casa, también es importante el hecho de reclutar nuevamente al cancerbero Santi Díaz y al centrocampista Carlos Cruz, mientras que el coruñés Pablo Rubio es otro que había dejado buena impresión en su anterior etapa, antes de probar fortuna en Gibraltar y Extremadura.

Notable actividad desde las oficinas de Oira hasta las carballiñesas de Espiñedo

Si el Ourense CF fue uno de los grandes protagonistas de la campaña anterior, quedándose sin el premio del ascenso solo en el último tramo de la final gallega, el Arenteiro parece dispuesto a convertirse en su sustituto, al menos en un verano bastante movido.

Aunque los carballiñeses aún no han hecho oficial la llegada de Fran Justo a su banquillo, no sorprendería que algunos de los jugadores de ese elenco llegaran también a Espiñedo. De momento, ya está confirmada la contratación de Rubén Arce, que tras dos años en la UD Ourense, regresa a un club en el que fue nombrado mejor jugador de la categoría, por los especialistas de la Radio Galega.

Tras el buen trabajo de Gelucho, la metamorfosis será notable y se espera a un conjunto bien reforzado y con renovadas ambiciones. Por su parte, Camilo Díaz confió de inmediato en Rubén Domínguez para reconstruir el proyecto ourensano. Hasta ahora, en la plantilla solo se han dado a conocer despedidas, tan importantes algunas como las del meta Cristian Parra, el prometedor Sergio Barcia que regresaba al Celta tras su préstamo, el polivalente Juanma o el goleador Adri Castro, entre algunos otros. Era de esperar tras la temporada de unos futbolistas que se han revalorizado de modo notable por su alto rendimiento. Trabajo por delante para recomponer un conjunto que, eso sí, ha sido muy competitivo siempre pese a los cambios en su columna vertebral. Ese es el reto.

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