La difícil convivencia en los albergues: 18 sintecho expulsados

Un contagio puso en cuarentena a todos los internos en la rúa da Barreira

Fogar do Transeúnte en la praza do Trigo
Fogar do Transeúnte en la praza do Trigo

Ourense

Las personas que viven en la calle no tienen un hogar en el que confinarse y cumplir con las restricciones a la libertad de movimientos que impone el estado de alarma. Dar solución a este problema se ha convertido en un reto para la Administración y en Ourense los sintecho están siendo acogidos en tres albergues así como en el polideportivo de Oira. La convivencia en algunos casos es difícil y 18 personas han sido expulsadas por su conflictividad.

Aunque algunos acudieron a las instalaciones municipales por propia iniciativa, muchos fueron conducidos allí por las fuerzas de seguridad. Esta misma semana fue internado en el Fogar do Transeúnte de la praza do Trigo un alemán que apareció en las calles de Verín, a donde había llegado caminando desde Portugal. Otros acuden por su propio pie a los centros de acogida después de recibir una o varias sanciones por estar en la calle sin justificación y no seguir las recomendaciones de acudir a los refugios habilitados.

La recepción de unos y otros se centraliza desde el Fogar do Transeúnte, que en condiciones normales sería el único espacio de este tipo en la ciudad. Actualmente las instalaciones están casi completas (tiene 17 de sus 18 plazas ocupadas) y así ha sido durante buena parte del estado de alarma. Además, la Concejalía de Asuntos Sociales, dirigida por Eugenia Díaz Abella, ha habilitado para la acogida de los sintecho el albergue de peregrinos de la rúa da Barreira, que perdió su uso turístico al declararse la alerta sanitaria.

Allí hay otras 18 plazas y diez están ocupadas, pero hasta este fin de semana no se aceptaban nuevos internamientos porque las instalaciones se pusieron en cuarenta tras detectarse un contagio. Se trata de un hombre que empezó a presentar síntomas al poco tiempo de llegar. Fue trasladado a una habitación de aislamiento, preparada precisamente para este tipo de casos y, cuando dio efectivamente positivo en la prueba del coronavirus, fue trasladado al polideportivo de Oira. El Concello de Ourense ha habilitado el pabellón como un «arca de Noé» para acoger a los contagiados sintecho asintomáticos y leves. Dos personas viven por ahora allí y hay vigilancia policial para evitar que salgan sin permiso y puedan contagiar a otras personas.

También existe un control más estricto en el viejo albergue de San Francisco, cerrado desde que en el año 2018 abrió el nuevo de A Barreira. Esas instalaciones han sido habilitadas para recibir a los sintecho que han sido expulsados de otras instalaciones por incumplir las normas. Desde que arrancó el estado de alarma se han tramitado 18 expulsiones desde los albergues ourensanos, en la mayor parte de los casos por agresiones.

Estas personas son llevadas a San Francisco (donde actualmente hay tres acogidos), a centros de otras ciudades o optan por irse a vivir a casas de amigos o conocidos.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ourense

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

La difícil convivencia en los albergues: 18 sintecho expulsados