Bochorno antes de empezar


Dentro de cuatro años los grupos políticos podrán ahorrarse el tiempo y el dinero en elaborar un programa electoral. Visto lo que ha sucedido tras el 26 de mayo, poco importan las políticas, los proyectos y las iniciativas. En Ourense, lo único que ha contado desde que los vecinos introdujeron la papeleta en la urna es lograr una suma que diera catorce y que sirviera también para la Diputación. La resaca electoral nos ha traído un mercado persa, donde unos y otros se han esforzado en superarse para contradecirse y dejarse en evidencia con sus declaraciones -a excepción del BNG que ha sabido mantenerse al margen-. Si a cualquiera de ustedes le dicen antes del 26M que Baltar y Jácome están a un dedo de cerrar un pacto para repartirse el Concello y la Diputación, directamente tratarían al interlocutor de loco. Pues, ya ven. Unos y otros, sin ponerse colorados, queriendo hacer borrón y cuenta nueva después de que Baltar ningunease a Jácome durante todo el mandato y después de que Jácome dijera que vetaría cualquier pacto político con el PP si pasaba por mantener a Baltar en la Diputación. Todo vale si suma catorce. Por eso, Ciudadanos primero se puso la medalla de la renovación y vetó a Baltar, pero después metió la marcha atrás casi sobre la bocina para tratar de quedarse con las migajas del PP. Tal ha sido la esquizofrenia de las horas previas a la investidura del nuevo alcalde que el PSOE incluso ha valorado darle la alcaldía a Jácome pese a ser la fuerza más votada. Ni idea de cómo acabará el mandato, pero ha empezado con un bochorno de los buenos.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Bochorno antes de empezar