La explotación de los recursos termales espera aún por su despegue

La falta de un plan urbanístico actualizado dificulta la creación de un gran balneario


OURENSE / LA VOZ

No hay campaña electoral en Ourense en la que no se hable de termalismo. Sin embargo, cuesta ver que se hagan realidad esas promesas y el sector termal sigue sin convertirse en el motor económico que muchos pretenden que sea para la ciudad. La riqueza que tiene Ourense en este ámbito ni siquiera se ha conseguido convertirse en un atractivo turístico, tal y como explica José Antonio Fraiz Brea, responsable del Máster Universitario en Dirección y Planificación del Turismo Interior y de Salud que se imparte en el campus de Ourense.

Las encuestas realizadas en este sentido por su departamento revelan que la mayor parte de los turistas que visitan la ciudad desconocen sus recursos termales. «Ahora mismo Ourense es una ciudad termal por la abundancia que tiene de este recurso natural y por la explotación popular que se hace de él, pero faltan establecimientos balnearios», dice Fraiz Brea, que espera que esta situación sea solventada en este nuevo mandato municipal. En él habrá que aprovechar, además, la próxima llegada del AVE, la posible declaración de la Ribeira Sacra como Patrimonio de la Humanidad y el año xacobeo.

Hasta ahora, a falta de grandes balnearios con plazas hoteleras, la apuesta por el termalismo que se ha hecho en Ourense se ha limitado casi únicamente a la puesta en marcha y posterior gestión de las pozas públicas de las riberas del Miño y de la piscina situada junto a las Burgas. Los sucesivos planes estratégicos elaborados a nivel local o provincial no han logrado impulsar un proyecto de este tipo en la ciudad por ahora. En este sentido, no ayuda la situación generada a nivel urbanístico. Actualmente están en vigor unas normas del año 1986 tras la anulación judicial del PXOM del año 2003. El gobierno local aprobó de forma provisional un nuevo PXOM y ese trámite ha provocado otros litigios que siguen generando inseguridad jurídica para los posibles inversores interesados en ejecutar un hotel balneario en Ourense.

Además, la ubicación de ese establecimiento tampoco está clara. Fue muy recientemente cuando el Concello ourensano recibió de la Xunta de Galicia los resultados de un estudio para analizar el potencial termal existente en el entorno de As Burgas por si este fuese suficiente para crear un balneario en esa zona, como por ejemplo en la vieja cárcel de la calle Progreso. Otros prefieren ubicar el proyecto en las riberas del Miño, pero por ahora no son más que declaraciones de intenciones.

Propuestas de campaña

Como las expresadas durante la campaña electoral por las distintas candidaturas que compiten por la alcaldía ourensana. Las propuestas son, en todo caso, muy diversas. El PSOE propone, por ejemplo, la creación de un consorcio estatal para impulsar las inversiones en este ámbito así como la creación de un bulevar termal en la ribera del Miño. El PP prometía, por su parte, la construcción de un gran hotel balneario en la vieja cárcel así como un «macrocomplejo» en el entorno de A Chavasqueira. En lo que se refiere a Democracia Ourensana, la formación defiende que «el termalismo es un bluf» pero proponen mejoras en las pozas públicas y la creación de un aquapark con agua termal. Por lo demás, Ciudadanos también ofrecía un «gran balneario urbano» y el BNG insistía en el bulevar termal y en un hotel de congresos en el edificio de la antigua prisión.

El arreglo de las pozas de pago de A Chavasqueira, entre los trámites más inmediatos

El pasado día 24 de abril el fuego redujo a cenizas uno de los referentes del termalismo en Ourense, las pozas de pago de A Chavasqueira. El origen del incendio es aún una incógnita aunque se baraja la posibilidad de que fuese intencionado. Sea como sea, el caso es que la ciudad ha perdido ese atractivo turístico y su recuperación será uno de los trámites más inmediatos a los que tendrá que hacer frente la corporación local a partir de este sábado.

La empresa que gestiona las instalaciones en régimen de concesión presentó el pasado mes de mayo el proyecto de rehabilitación del complejo termal, que prevé una inversión de 475.000 euros. Aunque las termas que ardieron son de titularidad pública -del Concello de Ourense- será la iniciativa privada la que asuma el coste de volver a ponerlas en marcha. Por otra parte, el Ayuntamiento anunció la creación de un comité junto a la Diputación y a la Xunta para hacer un seguimiento de la resolución del problema que originaron las llamas el pasado mes de abril.

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