Irene Rivela: Despedida al alma que engarzó su humildad a la joyería Fernández

A Pobra y su natal Nogueira de Ramuín perdieron a una auténtica luchadora

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A Pobra y su natal Nogueira de Ramuín perdieron a una auténtica luchadora, una de esas personas que desde la humildad y la sencillez contribuyen a construir un mundo mejor para todos los que le rodean. Hija de labradores, Irene Rivela Dopazo (Ourense, 1934) se crio en dicha aldea ourensana, donde se enamoró y se casó con su amor, Juan Fernández. Decididos a darle un futuro mejor a su familia, ambos emigraron a Venezuela y tuvieron en Maracaibo a sus hijos.

En 1967, el matrimonio y los pequeños se trasladaron al municipio de A Pobra, cautivados por la belleza de la villa y la forma de ser de sus habitantes, después de haber venido a echar una mano con el negocio a un hermano del esposo que había enfermado. Años más tarde, abrirían la conocida joyería Fernández, un establecimiento donde continúa el legado familiar en la actualidad.

No obstante, no es lo único que ha dejado esta amable y trabajadora ourensana, ya que sembró en los suyos la filosofía de superación que siempre la llevó a luchar por sacar a su familia adelante, día tras día. Irene Rivela Dopazo falleció ayer a los 85 años de edad y su funeral tendrá lugar hoy, a las 17.15 horas, en la iglesia de Santa María a Antiga do Caramiñal.

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