Nueve meses con hambre de fútbol

Ismael Quevedo «Isi» afina su puesta a punto con la UD Ourense y espera vestir su camiseta en la Tercera División


ourense / la voz

Para Ismael Quevedo Isi (Ourense, 1995), el pasado 2018 encierra un recuerdo amargo que, sin embargo, no le hizo bajar la cabeza. Fue el 8 de abril, en un partido en que aún lucía la camiseta del Barco, enfrentándose al Bergantiños. En minuto 56 fue sustituido y la lesión, que ya pintaba grave, terminó por confirmarse como una rotura del ligamento cruzado anterior, en la pierna izquierda. El versátil carrilero no arrojó la toalla, ni mucho menos. Pese a su juventud, ya sabía como afrontar una situación semejante.

«Quizás me ayudó la experiencia de la rotura del tendón rotuliano -esa vez en la rodilla derecha- que sufrí en el Dépor juvenil. Desde que me operé sabía que faltaban siete meses más en los que solo debía trabajar, trabajar y trabajar. Fue lo que hice y ahora falta menos para volver a jugar. El 14 de enero tengo una nueva revisión y espero que me den el alta y afronte por fin la recta final de la recuperación», matiza un Isi que ha contado con un ángel de la guarda en la figura de Toni Álvarez, preparador físico de la UD Ourense, club que también le ha abierto las puertas para que asimile otra vez el ritmo de trabajo de un Tercera División.

En ambos casos, Quevedo Rieiro se muestra muy agradecido por la ayuda recibida: «Con Toni todo ha sido perfecto. En las distintas fases de la recuperación me ha ayudado con sus indicaciones. Al principio, lo más duro fue cuando todavía andaba con muletas y tenía dificultades para llevar a cabo incluso una vida normal. Trabajaba durante dos horas diarias y, últimamente, ya pasé a completar dos sesiones diarias, alternando gimnasio y campo. Estoy con muchas ganas, pasó lo más duro y me encuentro muy bien físicamente, toco balón e incluso realicé ya calentamientos con el grupo».

Por lo que respecta al club, Isi también se muestra encantado con la posibilidad de vestir la camiseta ourensanista: «Me han tratado de maravilla desde el principio. La verdad es que ya conocía a bastantes jugadores, sobre todo de mi etapa en el Barbadás, pero me han dado todas las facilidades y ahora confío en que todo vaya como estaba previsto, pueda comenzar a entrenarme con el grupo cuanto antes y podamos tramitar mi ficha para volver a la Tercera División».

Tras recuperarse de su primera lesión grave en el Barbadás, el grupo gallego le sirvió como trampolín para debutar en Segunda B con el Somozas. A continuación, volvió a brillar como lateral de largo recorrido en el Barco, lo que sirvió para que la selección gallega de aficionados reclamara al ourensano en varias convocatorias. Después llegó el percance que truncó una temporada de gran crecimiento.

Ahora, un ilusionado Isi admite que ha seguido muy de cerca el inicio del curso: «Es la Tercera más exigente de los últimos años. Hay un nivelazo espectacular y espero poder participar en ella y serle útil a un club que se ha portado muy bien conmigo». Aquel niño que salió del Pabellón como cadete para brillar en el Valladolid y que también soltó destellos en el Dépor, regresa ahora curtido por más de un infortunio, que lo hace más fuerte.

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