«El obispo Quevedo fue el hombre que más lejos ha llegado en la provincia»

El catedrático Jesús de Juana recoge en un libro la trayectoria del prelado, que llegó a ser regente del Estado


ourense / la voz

A pesar de no ser ourensano de nacimiento, ha dedicado muchas horas de trabajo a investigar sobre muchos personajes ilustres gallegos. Fruto de ese intenso trabajo ve ahora a la luz el libro D. Pedro Quevedo, Obispo de Ourense y Regente de España, una obra con la que Jesús de Juana (Molina de Aragón, 1949), quiere conmemorar el bicentenario de la muerte de un personaje con una trayectoria apasionante. «Cuando llegué a Ourense en los años setenta empecé a leer y a interesarme por personajes de Galicia. Entre ellos me pareció importante Pedro Quevedo, que fue seguramente el hombre que más lejos llegó en la provincia de Ourense, ya que alcanzó la jefatura del Estado; llegó a la cúspide de la política», recordaba ayer el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Vigo, con plaza en el campus de Ourense, en la presentación del libro sobre un hombre que, a pesar de que tampoco era ourensano, dejó una huella imborrable en la provincia.

Pedro Benito Antonio de Quevedo y Quintano fue preconizado obispo de Ourense el 15 de abril de 1776, sucediendo a Alonso Francos. Nacido en Badajoz, vivía en Salamanca cuando le ofrecieron dirigir la diócesis. «Tardaron seis meses en convencerlo para que viniera, y no me extraña que así fuera, pero al final aceptó», admitió el historiador, calificando a Quevedo como «un hombre de su tiempo que vivió en unos años convulsos, tanto en lo militar como también a nivel de pensamiento, e incluso llegó a ser expatriado a Portugal».

Para De Juana, su hito más importante fue a nivel político. «Llegó a ser presidente de la Regencia. Él fue quien inauguró las Cortes de Cádiz y delante de él tuvieron que jurar su cargo todos los diputados, tanto los liberales como los conservadores, así como los militares y los eclesiásticos; fueron más de un centenar los que tuvieron que jurar estando él de presidente de las Cortes», explica el investigador, que también destaca su actitud antifrancesa.

«En los libros sobre la Guerra de la Independencia suele figurar porque él tuvo una posición muy importante, muy patriota y antifrancesa; en su época era una persona muy conocida», asegura. El libro, que ha editado la Diputación provincial, recoge también el papel como asesor político que tuvo el protagonista, nombrado cardenal en 1816. «En aquella época al hablar del obispo de Ourense todo el mundo sabía a quién se refería, porque incluso fue consejero de Carlos IV, y ya le anticipó lo que podría pasar con los franceses, con Napoleón Bonaparte, aunque este no le hizo caso y después dejó el trono a su hermano José. Diez años antes de aquello Pedro Quevedo ya le escribía al rey advirtiéndole del peligro de la llegada de los ejércitos de la república francesa, diciéndole que a lo mejor se iban a quedar para siempre. Desde luego, fue un hombre muy solvente y además una persona culta, un intelectual de los que en aquella época no había en Ourense».

Como obispo, Quevedo también dejó su legado. «Hizo levantar un edificio en la praza de As Mercedes, para que fuera una casa cuna y un centro de acogida para las niñas sin familia», recuerda, añadiendo que «fue un gran obispo, muy caritativo y humilde». Muy conocida era en aquellos años su labor de ayuda a los más necesitados. «Venían pobres hasta de Portugal para recibir su ayuda y según cuenta su primer biógrafo, Bedoya, había temporadas en las que más de mil personas iban a comer al colegio de los Jesuitas, donde luego se creó el Seminario, sobre todo en los años de malas cosechas. Mucha gente necesitaba comer y él lo daba todo».

Memorable fue también su papel en situaciones políticas complejas, como el motín de la Ulloa, considerada la mayor revuelta popular surgida en Galicia durante el Antiguo Régimen. «Su mediación permitió que no se ajusticiara a los cabecillas de aquellos disturbios», recordaba ayer el catedrático sobre un hombre cuyos restos fueron sepultados en la catedral ourensana.

Newsletter Educación

Recibe todas las semanas la información más relevante sobre educación

Votación
6 votos
Comentarios

«El obispo Quevedo fue el hombre que más lejos ha llegado en la provincia»