«La generación pabellonista del 2001 ha demostrado que es especial»

Cándido Gómez, entrenador del PAbellón CF de la Liga Nacional Juvenil, espera que la base ourensana brille en los próximos años


ourense / la voz

Cándido Gómez Vázquez (Punxín, 1957) es uno de esos entrenadores de fútbol que ya no se sorprenden por nada, después de tantos años en faena, pero tampoco se ha anquilosado. Quizás por esa relación causa-efecto de la que ha disfrutado al trabajar durante un gran número de temporadas con jugadores en formación y a lo largo de épocas tan distintas entre sí.

El máximo responsable de los juveniles de Liga Nacional del Pabellón CF sabe que en el seno del club -e incluso en la propia ciudad-, la meta de regresar cuanto antes a la División de Honor debe ser un norte hacia el que apunten todos los objetivos de su equipo. De momento la batalla con los coruñeses del Calasanz y el Victoria está servida y el entrenador es el primero en alabar la dinámica de sus jóvenes promesas: «En lo que respecta a los resultados, el inicio de la campaña va bastante bien. Siempre cuesta conjuntar a un equipo como este en agosto y parece que dimos con la tecla, pero nunca sabes hasta dónde podrá llegar al final. Las sensaciones son buenas y ya hemos visto que es una plantilla con capacidad de reacción, que ha sido capaz de levantar un partido como el de Conxo, que se nos torció con 2-0 a los quince minutos y, en lugar de rendirse, supieron ir a por él para ganarlo 2-5».

En comparación con los últimos cursos ha sido uno de los planteles «A» del Pabellón con mayor identidad, ya que son excepción los futbolistas llegados de fuera de la entidad: «Se trata del bloque que tuvimos en la División de Honor Cadete hace unos años y que en su mayoría volverá a repetir como juveniles en el próximo curso. Solo ha continuado Raúl y llegó un refuerzo interesante como el de Alberte, un joven de Vilalba que ya había podido jugar en la División de Honor y que se desplazó a estudiar a Ourense. Después también incorporamos a Romero, que venía de la segunda provincial en Lalín».

En ese escenario en el que Gómez Vázquez ya es una referencia conocida en el vestuario para la mayoría de sus jugadores, los planteamientos han sido mucho más colectivos desde los primeros días: «Es verdad que es un poco más fácil para todos, porque los chavales saben lo que quiero de ellos, aunque los resultados siempre tienes que mantenerlos en cuarentena, porque dependen de otros muchos factores. Pero sí se acortan los plazos para conjuntar al equipo».

Aún así, Cándido no es de los que vende motos y sabe que, a estas alturas de la competición aún pueden experimentar muchos giros en todos los sentidos: «Es una competición exigente, con equipos buenos y con mayor presencia física que el nuestro. Además los campos sintéticos de que disponen todos los clubes y entrenadores jóvenes, muy capacitados, hacen que todo se iguale mucho. Nosotros mismos, estando en la zona alta de la clasificación, hemos tenido que pelear mucho para sumar cada punto».

A expensas de lo que hagan los filiales de los gigantes de la cantera gallega, el Celta y el Dépor, que no optan al salto de categoría, los citados Calasanz y Victoria se han situado en una línea muy similar a la del club ourensano, pero el propio entrenador saca una lanza en favor de sus discípulos al señalar: «La generación pabellonista del 2001 ha demostrado que es especial, ya fue capaz de terminar en la cuarta posición de una División de Honor que también era muy competitiva, con los mejores jugadores célticos y deportivistas de su categoría. Además, hablamos del último equipo capaz de ganar el tornero cadete del verano, superando al Oviedo y al mismo Celta. No quiere decir que no deban seguir trabajando, pero se trata de un grupo con una calidad evidente».

su rincón

Os Remedios, por dentro y por fuera. La evolución del céntrico campo de Os Remedios va de la mano de las vivencias deportivas de Cándido Gómez Vázquez, que además realiza sus funciones profesionales en el mismo complejo deportivo de la capital ourensana. La figura del veterano técnico es bien conocida en ese entorno.

Experiencia. Después de ver a tantas y tantas generaciones de futbolistas, a Cándido se le observa entusiasmado con su nuevo cometido en la estructura del club franjiverde, con la meta de volver a División de Honor cuanto antes.

«Cómo defender o cómo atacar se puede trabajar, pero el jugador debe tener algo más»

Cándido Gómez ha sido, como otros muchos, un entrenador apasionado por lo que hace en un campo de fútbol. En su día, llegó a disfrutar de la opción de dirigir al Club Deportivo Ourense, en un período de interinidad que le permitió subir a un nivel que nunca se había planteado. En la base, en todo caso, se mueve como pez en el agua y le brillan los ojos a la hora de hablar de actual equipo y de sus posibilidades.

«Cómo defender o cómo atacar se puede trabajar, pero el jugador tener algo más. Si a eso le sumamos que este grupo del juvenil A además está muy comprometido con el club y que tiene una gran educación deportiva, la verdad es que tenemos mucho camino andado. Los resultados nunca son lo más importante en estas categorías, pero sería bueno que pudieran ascender, porque la mayoría repetirán como juveniles el próximo año y progresarían más», resume Gómez Vázquez.

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