La Xunta dice que «traballa» para que la Cámara de Comercio siga operativa

Ofrecen 152.000 euros por uno de los locales embargados, tasado en medio millón


ourense / la voz

La Xunta asegura que, por ahora, no tiene intención de cerrar la Cámara de Comercio de Ourense. Así lo confirmaron ayer mismo fuentes de la Consellería de Economía, entidad que desde hace casi un año tutela a la institución ourensana tras la dimisión en bloque de toda su junta directiva. Desde esta institución se afirmó que se «continúa traballando para manter a Cámara de Comercio de Ourense».

A pesar de que en los Orzamentos que se presentaron el pasado viernes se recogía una partida de la Consellería de Economía, Emprego e Industria que tenía como objetivo la «liquidación» de Cámaras de Comercio, con una cuantía de 44.467 euros a repartir entre A Coruña y Ourense, desde esta institución aseguran que ese dinero tiene como objetivo el de sufragar costes que pueda generar el funcionamiento de la institución cameral. «Froito deste compromiso, realízase unha previsión económica para os posibles gastos técnicos nos que se poida incurrir e para os servizos que se prestan ao empresariado», explicaron desde la institución.

Con todo, la situación en la que se encuentra la Cámara es más que incierta. Desde hace ya varios meses su actividad está en mínimos y tan solo conserva a tres de sus trabajadores, que llevan diecisiete meses sin percibir sus salarios. El resto de la plantilla, que llegó a la veintena, acudió al juzgado para reclamar el pago de sus nóminas y fruto de aquellas demandas, que ganaron, ahora todas las propiedades de la Cámara de Comercio están embargadas.

Ayer, precisamente, concluía la subasta del local que posee en el edificio situado en la confluencia entre las calles Xocas y Curros Enríquez, de 300 metros cuadrados. Tras veinte días activo, el procedimiento judicial se zanjó con una única puja, presentada a última hora y por valor de 152.000 euros.

Cantidad insuficiente

Se trata de una cantidad que no llega al 70 % del valor de tasación del inmueble, que es de 505.568, por lo que ahora se abren varias posibilidades. En primer lugar, se concede un plazo de diez días para que la entidad cameral, o alguien en su nombre, presente otra oferta que mejore esa primera y supere los 353.897 euros. También se aceptaría una propuesta inferior, siempre que cubriese la deuda contraída con los trabajadores.

Si nada de esto ocurre los trabajadores tendrían alguna opción para quedarse con la propiedad, en el caso de que se pusieran de acuerdo para dar ese paso y sus deudas acumuladas llegasen al 60 % del valor de la propiedad En ese caso se convertirían en los dueños del local comercial, que luego podrían vender si así lo decidieran aunque por ahora es imposible saber si esta sería una alternativa viable para ellos.

Tampoco descartan fuentes cercanas al caso que, desechadas todas estas alternativas, el juzgado decidiese otorgar el bien subastado al único postor. Habrá que ver qué pasa en las próximas semanas pero lo que sí está claro es que con el cierre de esta primera subasta no se cierra el caso.

Así, dado que la cuantía de la deuda adquirida entre la Cámara y sus trabajadores podría alcanzar el medio millón de euros y además hay otros acreedores, la autoridad judicial embargó también la sede principal de la entidad, que tiene su entrada por la calle Curros Enríquez. Todavía no se ha fijado la fecha para esa segunda subasta, debido a que se ha de subsanar un error registral. Es posible que ese bajo sí tenga mejores opciones de venta.

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