Con la alta velocidad una cosa es predicar y otra, dar trigo

El PSOE hará el «pendello» que criticaba, al igual que el PP renunció al soterramiento


ourense / la voz

Una cosa es predicar y otra, dar trigo. El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, visitó Ourense esta semana para participar en un mitin del PSOE y utilizó ese refrán para referirse a la actitud de Ciudadanos a nivel estatal, pero esa frase ilustra de forma muy certera los vaivenes del argumentario político de los partidos turnistas en función de si están o no en el Gobierno. La integración urbana del AVE en Ourense es un ejemplo claro de lo diferente que resulta reivindicar algo a luego ejecutarlo.

El último cambio de Gobierno ha propiciado también el enésimo cambio de criterio de los partidos respecto a esta infraestructura. El Ejecutivo socialista encabezado por Pedro Sánchez va a seguir adelante con el proyecto heredado del PP, que en plena crisis económica había rebajado notablemente la inversión prevista inicialmente. En un comunicado, el ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) lo defendía así esta semana: «El proyecto actual para la estación es fruto de la adaptación del diseño inicial del prestigioso equipo de arquitectos de Foster & Partners. El nuevo diseño conserva el espíritu original del mismo, con unas características que satisfacen plenamente las necesidades de movilidad y permeabilidad en la ciudad».

Bonitas palabras teniendo en cuenta que el portavoz municipal del PSOE, José Ángel Vázquez Barquero, se ha referido en repetidas ocasiones a ese proyecto como un «apeadero» o un «pendello» que no garantiza al intermodalidad de la estación ni la permeabilidad de las vías entre A Ponte y O Vinteún. Y no es una opinión exclusivamente suya. De hecho, el PSOE celebró, ya con Pedro Sánchez como presidente, un acto público para reivindicar el proyecto inicial y el secretario general del partido a nivel local, José Ramón Fernández Morgade, le envió una carta a Ábalos para trasladarle ese posicionamiento.

Sin embargo, desde que las decisiones de Fomento dejaron claro que esa reivindicación no sería atendida, nadie del PSOE local ha dicho nada al respecto. Más bien al contrario, los líderes de partido en la ciudad se rompieron las manos aplaudiendo al ministro en su visita a Ourense, en la que, por cierto, ni siquiera mencionó la estación intermodal.

Los socialistas no son, en todo caso, los únicos que, a lo largo de la historia de esa infraestructura, han tenido que callar y someterse a los intereses de su Gobierno «amigo» en Madrid. Algo similar le ocurrió al PP ourensano cuando gobernaba Jose Luis Rodríguez Zapatero. Los populares incluso salieron a la calle agarrados a una pancarta para reclamar el soterramiento de las vías. Esa imagen quedó solo para el recuerdo cuando Mariano Rajoy recuperó el Gobierno para el PP. Entonces, esa reivindicación ya no era viable técnicamente, justificaron.

Sin un pacto de ciudad más allá de las siglas políticas, como sí ocurrió en otras capitales, los distintos Gobiernos han ido rebajando las pretensiones ourensanas respecto a esta infraestructura, que también se ha demorado hasta el punto de que el AVE a Madrid comenzará a funcionar con la estación aún sin terminar.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

Con la alta velocidad una cosa es predicar y otra, dar trigo