«No tengo intención de volver»

Destaca el investigador que todo lo que lo rodea es «extremadamente vibrante»

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ourense / la voz

A él se le olvida decirlo, claro, pero José Luis Lado Villanueva (Ourense, 1989) es uno de esos cerebros de los que presumir como país. Hijo de la universidad pública gallega, Lado desarrolla en la ciudad suiza de Zurich un trabajo de investigación científica que suena extremadamente complejo, tanto que la mejor forma de explicarlo es un jeroglífico de palabras que permiten, precisamente por lo enrevesado, hacerse una idea de lo inaccesible de la materia para el común de los mortales.

«Mi objetivo en el Instituto Federal de Tecnología Suizo en Zurich (ETH), donde estoy desde 2017 -explica el ourensano- es predecir cómo crear un tipo de material llamado superconductores topológicos, que no existen de forma natural. Este tipo de materiales son una de las piezas fundamentales para crear ordenadores cuánticos; permitirían explorar efectos físicos relacionados con entrelazamiento cuántico nunca vistos hasta ahora, que potencialmente pueden dar lugar a grandes descubrimientos en tecnologías cuánticas». Con anterioridad, investigó durante su doctorado en Portugal sobre «nuevos materiales con propiedades dominadas por efectos de mecánica cuántica, en particular basados en un material llamado grafeno, que permitiría crear ordenadores mucho más eficientes utilizando un material muy abundante en la naturaleza».

El trabajo es clave en la vida de Jose Lado en Zurich, por eso valora especialmente que el ambiente sea «extremadamente bueno. Los recursos que tenemos para hacer investigación son inmejorables; disponemos de total libertad de investigación, la burocracia que hemos de hacer es mínima, y todo lo que nos rodea es extremadamente vibrante y motivante».

Además, apunta, «la vida en Zurich es excelente, y la ciudad es muy acogedora. Quizá lo que me llamó más la atención es la perfección del transporte público: puedes ir prácticamente a cualquier lugar sin apenas espera, no solo en la ciudad, sino también a cualquier pequeño pueblo fuera de la ciudad, y el transporte es muy barato. Por otro lado, la ciudad es perfecta para desplazarse en bicicleta y gran cantidad de gente se desplaza de esa forma».

Un entorno inclusivo

Para tomarse un respiro, tampoco hay problema: «Todo el entorno de la ciudad es muy verde y estamos rodeados de naturaleza, de forma que el día a día es muy agradable».

Aunque es fácil deducirlo por la pasión y la claridad de sus palabras, Jose Lado lo dice con todas las letras: «No me siento emigrante en absoluto». «El entorno que tenemos es muy inclusivo y me siento muy cómodo -añade-. Zurich es una ciudad con un número relativamente alto de no suizos y, en particular, en mi entorno hay gente de múltiples lugares del mundo».

Mirando al futuro, su vida va paso a paso: «Estaré en Zurich al menos un año más, lo que venga después todavía está por decidir».

Pero algunas cosas sí parecen claras: “Dadas mis circunstancias profesionales, no tengo intención de volver a España, ya que el nivel de financiación de la ciencia y tecnología en España es absurdamente bajo en la actualidad. En comparación con la situación en España, desde que he llegado aquí he visto el gran apoyo gubernamental y social al desarrollo científico y tecnológico, a crear una sociedad sostenible y basada en el desarrollo y el conocimiento, y me siento extremadamente cómodo en este entorno».

Máster en Compostela, doctor en Portugal.

Estudió en Ourense hasta los 18 años y se licenció en Física en Compostela, donde cursó un máster en Ciencia de Materiales. Se doctoró en Portugal, trabajando en el International Iberian Nanotechnology Laboratory (INL), financiado por el proyecto europeo de investigacion Spinograph. En 2017 se trasladó al Instituto Federal de Tecnología Suizo en Zurich (ETH).

Un país con una naturaleza espectacular

Aunque uno no vaya a trabajar o estudiar a Zurich, siempre puede resultarle útil recurrir a su servicio de transporte público. Puntual, eficaz y barato, destaca Jose Lado. «Zurich -asegura- es una de las ciudades con mejor calidad de vida y una de las ciudades más ricas del mundo. Desde el punto de vista económico, el sector más importante es el financiero. Personalmente, lo que más me gusta del día a día es la perfección del transporte público, el ritmo de vida sin presiones y el entorno natural de la ciudad. En particular, al lado de la ciudad está el lago Zurich, y durante el verano es un lugar muy popular para pasar la tarde». Suiza tiene, en general, una naturaleza espectacular así que, indica el físico ourensano, «algo muy recomendable es explorar alguno de los pequeños pueblos o montañas cercanas, o en invierno alguna de las múltiples estaciones de esquí». Y si uno tiene curiosidad científica o investigadora, Zurich también está ahí. «Es una ciudad extremadamente potente desde el punto de vista científico. Aparte del instituto en el que yo trabajo (ETH) -reseña Lado-, Zurich posee la Universidad de Zurich, la Universidad de Ciencias aplicadas de Zurich (ZHAW), varios institutos de investigación (EMPA, EAWAG) y centros de importantes empresas tecnológicas como IBM Zurich».

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