La marca blanca de la moción de censura

El pleno solicitado por Democracia Ourensana, que se celebra hoy, carecerá de consecuencias


En enero del año pasado, el líder de Democracia Ourensana, Gonzalo Jácome, acudía a una Notaría de la ciudad para iniciar los trámites precisos para lanzar una moción de censura contra el popular Jesús Vázquez. Necesitaba la firma, además de los ocho concejales que tiene DO, de otros seis ediles. Ni los seis del PSOE ni los tres de Ourense en Común vieron conveniente estamparla y aquella intentona por hacerse con el bastón de mando quedó en nada. Llegaba después de unas negociaciones a tres bandas, de las que PSOE y marea se desmarcaron al poco de cerrar la puerta de unas reuniones que provocaron la ruptura definitiva entre la oposición, condenada desde aquel momento a no entenderse y a asumir que el PP mantendría la alcaldía hasta el final del mandato. De aquel fiasco negociador todos quisieron sacar tajada. El PP habló de «circo», Jácome endosó toda la responsabilidad de la supuesta ineficacia del gobierno a PSOE y Ourense en Común, mientras que estos dos últimos centraron su discurso en la ideología y que el cambio de gobierno no era posible porque ellos formaban el arco de la izquierda y PP y DO, el de la derecha.

Desde entonces, Jácome no ha dejado de llamar a la puerta del PSOE a cada cambio orgánico que se producía. Siempre la encontró cerrada. Hasta lanzó hace poco más de un año la posibilidad de que Armando Ojea fuese alcalde, con tal de contar con el apoyo de los socialistas. Ni con esas.

Desde que en Madrid se produjo el cambio de gobierno, previa moción de censura, a Jácome se le volvió a abrir una pequeña puerta a la esperanza. Se la cerraron rápido desde el PSOE, que por activa y por pasiva dicen que no toca y que lo suyo es trabajar ahora para volcar en las urnas el gobierno de Ourense. El último en decirlo más claro que el caldo de un asilo fue el jefe gallego de los socialistas, Gonzalo Caballero, en un paseo el lunes por la ciudad. Pese a todo, Jácome insiste y hoy ha propiciado un pleno extraordinario al que lleva una moción de censura en modo Hacendado. No tendrá consecuencia ninguna lo que hoy suceda en el salón de plenos, ya que el acuerdo que podría llegar a tomarse sería, según reza la convocatoria de la sesión, el siguiente: «Debater a pertinencia de substituír ao actual alcalde de Ourense, don Jesús Vázquez Abad, mediante unha moción de censura de forma inmediata, que postule como novo alcalde ao número un da lista de Democracia Ourensana, don Gonzalo Pérez Jácome». ¿Realmente merece la pena la convocatoria? ¿Acaso unos y otros no han ya explicado por activa y por pasiva sus argumentos? ¿Qué sacarán en limpio los ciudadanos de este enésimo enfrentamiento dialéctico?

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