Ourense es la ciudad gallega con más presión fiscal por habitante

El importe medio en la capital del recibo del IBI urbano es de 245 euros anuales


ourense / la voz

Los gallegos no pagan lo mismo en impuestos pero las diferencias en lo que tributan los habitantes no provienen solo de su situación económica, sino también de la ciudad en la que han escogido residir. Así lo indica el último informe del Observatorio Municipal de Galicia de la Red Localis, que gestiona el grupo de investigación GEN (Governance and Economics research Network), con sede en el campus de Ourense. Según el estudio sobre la situación presupuestaria y tributaria de las siete grandes ciudades que han realizado estos investigadores, la capital de As Burgas es la que recibe los mayores ingresos no financieros por habitante, con 1.037 euros. Esta cantidad está lejos de los 785 por ciudadano que se recaudan en Ferrol o los 827 de Lugo. «Existe una importante heterogeneidad en el tratamiento fiscal y presupuestario de los municipios gallegos de más de 50.000 habitantes. Por lo tanto, ni se paga lo mismo, ni el gasto por habitante es igual», explica el informe, cuyas conclusiones se hicieron públicas ayer.

Esta mayor recaudación es resultado directo de los impuestos que abonan los ciudadanos. En este capítulo, obviamente, la capital ourensana se sitúa a la cabeza de Galicia, con 491 euros por habitante al año en concepto de pago de impuestos directos e indirectos. Cuando a esta cantidad se le añade lo que se aporta mayores en concepto de tasas y precios públicos, la ciudad vuelve a destacar entre las principales gallegas, colándose en el primer puesto. Es, por ello, la ciudad gallega con mayor presión fiscal, ya que, como media, los ciudadanos pagan 746 euros cada año. «La presión fiscal es mayor, eso es evidente de acuerdo con el informe que hemos realizado, pero debemos pensar que pagar más impuestos no es tan malo, hay que ver siempre lo que recibimos a cambio los ciudadanos en forma de servicios», advierte Alberto Vaquero, profesor en la Facultad de Empresariales del campus de Ourense y uno de los expertos economistas que forman parte del grupo GEN de la Universidad de Vigo. Además, recuerda que la población es importante a la hora de hacer los cálculos. «A medida que aumenta el coste medio se reduce; si en Ourense fuéramos más, tocaríamos a pagar menos», advierte.

Una parte importante de ese dinero que se dejan cada año los ciudadanos en impuestos es el que tiene que ver con los bienes inmuebles que poseen, es decir, casas, garajes, trasteros u otro tipo de propiedades. En este caso el gasto por habitante vuelve a ser en Ourense superior al de otras ciudades, si bien la capital se sitúa como la tercera de Galicia, con 310 euros. La cantidad es menor si se analiza lo que se aporta por recibo, 245 euros, lo que evidencia que hay muchos ciudadanos que pagan impuestos por más de una propiedad.

Distinto es, sin embargo, lo que ocurre con el impuesto sobre las actividades económicas. El coeficiente de situación, que gradúa el importe a pagar, se eleva a máximos en Vigo, mientras que en Ourense está en mínimos, resultado de la menor actividad empresarial que hay en la ciudad respecto a la capital olívica.

El informe detalla también que los ayuntamientos con más de 50.000 habitantes «han de prestar el máximo de servicios municipales, lo que obliga a tener que aplicar una carga fiscal mayor que los ayuntamientos de menor tamaños» y recuerda que la mayor parte del presupuesto se destina a gastos corrientes y de servicios, así como al personal. En el caso de Ourense el coste de los funcionarios asciende a 300 euros por habitante al año, una cantidad que está por encima de la media gallega.

También en gastos corrientes, los que afectan a servicios municipales de limpieza o recogida de basuras, entre otros, está por encima del resto de ciudades, con 392 euros. Eso sí, flojea en cuanto a inversiones reales, con 35 euros por habitante.

La recaudación en impuestos a nivel provincial sigue siendo inferior a la de antes de la crisis

Las previsiones del Ministerio de Hacienda, que el año pasado no ocultó su intención de lograr récord en recaudación, y lo consiguió, parecen seguir estando vigentes en el 2018. Así lo indican, al menos, los informes que esta misma semana ha publicado la Agencia Tributaria, según los cuales los ciudadanos siguen abonando más dinero en concepto de tributos. En lo que respecta a la provincia de Ourense, este año la recaudación se situó en 192 millones de euros entre los meses de enero y abril, un dato que supone un incremento del 7,3% respecto al mismo período del año pasado, y que una vez más evidencia que en este territorio se pagan más impuestos que en Lugo, pese a que allí la población es mayor.

IVA e IRPF son los dos tributos que más rascan el bolsillo de los contribuyentes, y de hecho en abril los de Ourense se dejaron algo más de 24 millones en el impuesto que grava las rentas del trabajo. En el caso del IVA, al que están sujetos todos los consumidores, la recaudación ascendió a 38,6 millones.

Eso sí, a pesar de que año tras año, y debido a la mejora de la economía y a la incorporación de más trabajadores al mercado laboral, el pago de impuestos se incrementa en la provincia, lo cierto es que todavía no alcanza a los niveles que existían antes de la crisis. En abril del 2007, por ejemplo, los ingresos tributarios totales fueron de 78,5 millones, de los que casi 30 procedían del IRPF. Desde entonces ese concepto ha ido bajando, como también el de actividades económicas, si bien en concepto de IVA ahora se paga más.

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