José Bailón: «La gente busca en la vivienda la rentabilidad que no dan los bancos»

El profesional inmobiliario cree que el repunte del mercado de alquiler en la capital va a provocar una subida de precios


ourense / la voz

El sector de la vivienda fue uno de los más tocados por la crisis. El estallido de la burbuja del ladrillo frenó en seco a un sector al que ha costado años empezar a recuperarse. Ahora los datos indican que la venta de propiedades sube mes a mes, aunque todavía está lejos de los números del 2008, mientras el mercado del alquiler no para de crecer. Esto lo sabe bien José Bailón Álvarez (Ourense, 1974), propietario de una inmobiliaria en la capital y miembro de la asociación de profesionales del sector, Proagi.

-¿Se puede hablar ya de recuperación?

-Es posible, pero ha habido cambios. Lo que estamos viendo ahora es que quienes compran vivienda son clientes con dinero en el banco que no necesitan pedir una hipoteca. Hace diez años un matrimonio joven conseguía un préstamo para adquirir un piso aunque ninguno de ellos tuviera sueldos que superasen los mil euros mensuales. Eso ha pasado a la historia. Ahora como no dispongan de 20.000 euros ahorrados los bancos no les conceden el crédito, la situación es muy diferente. Además, como el dinero apenas da rentabilidad en el sector bancario, mucha gente recurre a la construcción buscando esa ganancia.

-Así que se compran pisos para luego alquilarlos...

-Sí, con esta fórmula se puede conseguir rentabilidad de un 4 %, que no se obtiene con un producto bancario. Aquí en Ourense hay mucha gente mayor con ahorros, algunos que estuvieron en el extranjero y ahora tienen buenas pagas y una capacidad financiera óptima. La vivienda en esta ciudad lleva cinco años sin subir de precio, tocó un mínimo y se mantiene, así que es un buen momento para el que puede comprar, esa gente mayor. Para los jóvenes las cosas ya son más difíciles.

-¿Cuántas operaciones se pagan al contado?

-En mi caso, el 60 %.

-Y lo que se vende, ¿son propiedades nuevas o de segunda mano?

-Segunda mano, porque en Ourense vivienda nueva no hay y las pocas obras que se han hecho recientemente tienen precios desorbitados, de hace diez años. A los promotores les da igual vender o no, y hay propiedades que no se comercializan por esta razón. Además, muchas de esas obras ya proceden del bum inmobiliario, los terrenos se compraron a precios muy altos y ahora los promotores tienen que vender caro.

-La obra nueva está parada por la ausencia de plan urbanístico, ¿se está dañando mucho al sector?

-Yo considero que sí. Muchos constructores tienen solares, pero no pueden hacer nada hasta que haya una regulación. Creo que esta situación es un retraso para la ciudad, porque al no moverse la construcción está todo paralizado; no se venden muebles, ni electrodomésticos, no se abren empresas suministradoras. Si se detiene la construcción para todo, y por eso Ourense está como está, se sobrevive gracias a las inspecciones técnicas de edificios, pero eso son migajas.

-Esa falta de obra nueva y las dificultades para comprar lanzan a muchos clientes al alquiler, ¿cómo está este mercado?

-Se está alquilando mucho, al mes se hacen dos o tres ventas por doce o trece alquileres.

-¿Están subiendo los precios?

-Yo creo que se mantienen; de hecho, si pides mucho por una vivienda el inquilino se va a marchar en cuanto aparezca otra más barata. El precio medio en los principales barrios está en torno a los 550 euros por un piso de tres habitaciones. En calles céntricas, como Progreso, ya puede subir hasta los 700 euros.

-¿Y hay mucho excedente?

-Todo lo que sale se alquila. Si pones un anuncio de un piso para arrendar enseguida aparece un inquilino. Hay más demanda que oferta.

-¿Y esto no provocará que a corto plazo haya una burbuja?

-Creo que sí. Y luego también está lo del alquiler turístico; yo creo que muchos propietarios se están metiendo ahora a eso porque le sacan más rentabilidad, y esto también provoca que suban los precios. Además creo que el 90?% de estas operaciones no se declaran a Hacienda.

«Es complicado regular los precios, si se hiciera habría quien haría alguna trampa»

Las empresas constructoras, y el sector de la vivienda en general, espera ansiosa por la aprobación del nuevo PXOM, que despejará el camino al retorno de las grúas a la ciudad.

-Si se pudiera construir obra nueva, ¿qué zonas de la capital serán las que tendrían más demanda?

-En todas, yo creo. Yo sé que aquí en O Couto, donde estamos nosotros, edifican una promoción de viviendas y se venden todos los pisos en poco tiempo, con precios de hoy, claro.

-¿Qué precios son esos?

-Ciento ochenta mil euros por un piso de cien metros cuadrados. Creo que se comercializarían como churros porque la gente viene a preguntar. Lo que pasa es que no hay.

-¿Sería usted partidario de regular los precios de la vivienda?

-Sí, pero es difícil. Si la gente para algo por un producto es porque considera que lo vale.

-Pero hay edificios que no se reforman porque sus dueños piden precios de oro...

-Eso está pasando, pero creo que cada vez menos. Se están arreglando muchos. Yo pienso que regularizar los precios es complicado, y aunque se hiciese, habría quien haría trampas, pidiendo dinero en B, como pasaba antes. No parece sencillo.

-El sector inmobiliario se ha reestructurado con la crisis, con el cierre de muchas empresas. ¿Cuántos negocios se dedican ahora mismo a esta actividad?

-En nuestra asociación, Proagi, estamos unos veinte profesionales, pero hay otra agrupación en Ourense. En general, antes de la recesión recuerdo que habría por lo menos unas 85 inmobiliarias; luego esa cifra se redujo pero ahora están volviendo a abrir y debe haber ya más de 70. Todo lo que ha pasado ha servido para que ahora seamos todos mucho más profesionales.

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