El hombre que sembró la alarma a tiros en un súper cumplirá condena en casa

Por daños, atentado, robo y tenencia ilícita la pena le ha quedado en 23 meses de prisión y prohibición de entrar en Mercadona durante tres años

.

ourense / la voz

Seis disparos hizo Carlos E. G-I con la escopeta de su padre el día 11 de enero del 2017. Uno de ellos, según la relación de hechos probados de la sentencia dictada ayer por el Juzgado de lo Penal 1 de Ourense, en dirección a un policía, que instantes antes le había pedido que soltara el arma, ante lo cual dirigió un tiro hacia un cartel, «para después girar y apuntar al agente», que había podido abandonar el lugar, escuchó una detonación y se percató del impacto en un escaparate, «motivo por el cual caen los cristales cerca del agente, sin que resulte lesionado». El protagonista del incidente, que había sido detenido en el lugar, sin que hubiera habido heridos, se conformó ayer con la condena que propuso la fiscalía, tras valorar el trastorno psicótico que padece el acusado, que afecta gravemente su capacidad de comprensión y actuación en aquellos hechos. La condena por los delitos de robo, atentado, daños y tenencia ilícita de armas suma un año, once meses y un día de prisión, con una multa de 450 euros y el pago de 3.900 euros de indemnización a Mercadona por los destrozos causados en el establecimiento.

La titular del Juzgado de lo Penal 1 de Ourense, Blanca Díez, que prohíbe al penado la entrada a cualquier establecimiento de la cadena Mercadona de Galicia durante un período de tres años. La sentencia suspende la ejecución de las penas de prisión durante un período de tres años, condicionada esta concesión a que continúe el tratamiento médico que sigue en la actualidad y siga bajo custodia de su madre.

El protagonista del suceso había tenía como primer destino, tras su detención, la unidad de agudos psiquiátricos del CHUO. En prisión había estado poco tiempo, pues la Audiencia permitió que saliera en libertad en el junio, cinco meses después del suceso, en contra de la opinión expresada por la fiscalía.

Cartuchos y gasolina

El encausado se había presentado en el Mercadona de la zona del campus ourensano armado con una escopeta. Llevaba dos cartuchos en un bolsillo y más munición en una mochila, que llevaba a la espalda, donde también guardaba una botella de gasolina. Sus primeros disparos generaron la lógica alarma, sustos y carreras entre clientes y empleados, que en su afán de protegerse. Rompió varias botellas, recargó el arma y disparó de nuevo al techo, antes del episodio con un policía local de Ourense, fuera de servicio, que se encontraba en el local haciendo la compra. La gravedad del suceso hizo que interviniera, exhibió su placa y pidió al intruso que soltara el arma. Hizo dos disparos más, uno en dirección al agente. Tras los últimos, ya en la zona de cajas, abrió el arma, encendió un cigarrillo, comió dos plátanos y cogió dinero en una de las registradoras. Fue detenido entonces, cuando ya no tenía el arma en sus manos.

Por el robo con intimidación, la pena impuesta es de ocho meses de prisión y la prohibición de entrada en Mercadona; por el atentado, un año de prisión; por la tenencia ilícita de armas, tres meses y un días. La condena por los daños es de tres meses y un día de multa, a razón de cinco euros diarios, es decir, 455 euros. Se hace constar en la sentencia que, para el supuesto de que el encausado carezca de recursos económicos para un pago único, podrá fraccionar el mismo en veinticuatro mensualidades, que deberá pagar en los diez primeros días de mes.

Votación
0 votos
Comentarios

El hombre que sembró la alarma a tiros en un súper cumplirá condena en casa