La huelga de la basura sigue en pie

Sin acuerdo en la primera reunión a tres bandas entre Concello, empresa y comité


ourense / la voz

No hubo fumata blanca. En la primera reunión a tres bandas entre el Concello de Ourense, la concesionaria de la limpieza viaria y recogida de basura y los representantes de los trabajadores para llegar a un acuerdo que desbloqueara la convocatoria de huelga se cerró sin un acuerdo. Eso sí, las partes quedaron emplazadas para una nueva reunión el próximo martes para tratar de avanzar en las negociaciones y evitar que a partir del 5 de febrero, a las 6 de la mañana, la basura comience a acumularse en la ciudad.

Los sindicatos realizaron una lectura positiva de la mediación del Concello de Ourense, aunque con matice. Le reprochan al gobierno municipal que no se realiza antes, cuando esta negociación lleva «enquistada» desde hace tiempo. De hecho, explicó el comité de empresa que ya se habían planteado la posibilidad de convocar una huelga en Navidad, pero que se optó por dar un margen de confianza a la empresa, a la que acusan de una postura «intransixente». Entienden que sus demandas son «xustas, razoables e nada desmesuradas» y que son conscientes de las consecuencias que tendría para la ciudadanía a nivel sanitario una huelga de la recogida de basura.

Desde la concesionaria Ecourense -nombre que se da a la unión temporal de empresas de FCC, Copasa y Geseco- se opta desde el inicio del conflicto por el silencio. Quien sí habló fue José Araújo, portavoz del gobierno de Ourense. El popular asegura entender como «xustas» gran parte de las reivindicaciones de los trabajadores e hizo suyo el discurso del alcalde de Ourense, Jesús Vázquez, durante la reunión: «Hai que empuxar para que haxa entendemento entre as partes. Levan casi dous anos e temos que aportar todo o necesario para que cheguen a acordos».

La reivindicación de los trabajadores incluye una demanda de subida salarial conforme al IPC. La empresa, por su parte, quiere vincularla a una reducción de las bajas por enfermedad común. En este juego de tira y afloja el Concello de Ourense tiene un papel más que testimonial, ya que la empresa alega para no subir el salario a los trabajadores que la administración no les actualiza sus retribuciones y que además hace minoraciones por incumplimientos en el contrato. Serían, según la versión empresarial trasladada a los grupos políticos del Concello, una partida próxima al 10 % del total del contrato, que está fijado en 10 millones de euros anuales. Es decir, que dejaría de ingresar en torno al millón de euros cada ejercicio.

Más de dos años sin convenio

Las relaciones entre empresa y trabajadores llevan tiempo rotas. El convenio laboral venció el 31 de diciembre del 2015 y desde entonces está prorrogado. «Está desfasado e iso prexudica en maior medida aos traballadores que como é habitual son a parte máis débil e vulnerable», explicó el portavoz del PSOE en el Concello de Ourense.

Los socialistas critican la gestión que realiza el alcalde de Ourense del conflicto y la relación que mantiene con la empresa concesionaria. «O alcalde é coñecedor da situación desde hai máis dun ano, pero púxose de perfil ata que a auga chegoulle ao pescozo, como soe facer en todos os conflitos laborais que teñen que ver con empresas concesionarias desta casa», concluyó Barquero.

Petición de auditoría

Ourense en Común también se posicionó en este conflicto laboral de una concesionaria y mostró su apoyo a las reivindicaciones del personal de Ecourense. A mayores anunció que solicitará una auditoría a la empresa porque cree que existen indicios de que la empresa incumple el pliego. «Defendemos a necesidade de remunicipalizar este tipo de servizos, xa que a calidade sería outra se os atendera directamente o Concello», señaló la marea.

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