Los voluntarios para el comedor social se triplican en Navidad

El servicio gestionado por Cáritas prepara menús especiales y cenas para llevar


ourense / la voz

El comedor social de Ourense se prepara estos días para hacer frente a las fiestas navideñas. Durante el año en sus fogones se preparan entre 260 y 270 servicios de media, aunque hay jornadas en las que se superan las 320. «En estas fechas no hay grandes variaciones. Puede ocurrir que haya algún caso de los que vienen habitualmente que en la noche del 24 o del 31 tengan a algún familiar que les invite a su casa, pero también hay quienes habitualmente solo vienen a mediodía y no suelen querer cena porque usan otros recursos, pero en estos días sí optan por llevársela. Para estos casos hemos puesto una lista para que se vayan anotando y así poder tenerlo todo preparado», explica Ana Vázquez, responsable del departamento de Compras y Cocina de Cáritas que lleva la logística de este centro.

Esas cenas especiales se les entregarán ya emplatadas y envasadas en táper, y teniendo en cuenta el número de personas que la van a consumir «porque aquí vienen también personas que tienen familia, que se llevan el producto en fresco cada semana para que puedan prepararlo y consumirlo en casa, en un entorno mucho más normalizado para los niños que si tuvieran que venir aquí», aclara Vázquez. El comedor social tiene 43 beneficiarios en este último tipo. Muchos de ellos, cuando llegan estas fiestas, optan por apuntarse también a llevarse los menús especiales.

Precisamente la necesidad de preparar y embalar esos platos para las cenas -que en esta ocasión cuidan especialmente la presentación incorporando colores tan navideños como el dorado-, multiplica el trabajo no solo de cocinas sino también del voluntariado que normalmente colabora con este servicio.

«Afortunadamente la gente de Ourense es muy solidaria y cuando llegan estas fechas siempre nos sorprende. La media docena que habitualmente tenemos para ayudar en el comedor se multiplica y podemos andar en 17 o 18. Hay mucha gente que incluso no vive aquí, que vienen estos días para ver a su familia y hacen un hueco y vienen porque quieren echar una mano», señala.

El crecimiento del voluntariado lleva aparejado también una organización especial para los turnos de trabajo «porque todos a la vez en la cocina no nos revolveríamos», dice.

Para la cena de Nochebuena los cocineros y pinches prepararán tabla de ibéricos y quesos, pollo de corral y pularda rellena y turrones. La comida del día 25 comenzará con langostinos y el plato principal será chuletón con pimientos asados. Tampoco faltarán los dulces navideños. La cena de fin de año llevará salpicón de marisco como entrante y cordero al horno, ademas de las uvas y el turrón; mientras que en año nuevo se servirán gulas con gambas y pavo.

Pero la celebración continuará. Cáritas tiene por costumbre que también en el día de Reyes se note que es fiesta. «Pretendemos que estas personas puedan celebrar estas fiestas sintiendo que son algo especial, como hacemos el resto del mundo porque también tienen derecho a disfrutar de algo de alegría», matiza Ana Vázquez.

El menú para esos días de final de la celebración aún no está definido. «Dependerá de los productos procedentes de las donaciones que nos hacen llegar. El pasado año pudimos servir entremeses ibéricos y merluza en salsa verde para la noche y en la comida gambas al ajillo y cordero», recuerda.

El Hogar del Transeúnte mantiene la apertura especial contra el frío

También en el Hogar del Transeúnte del Concello de Ourense tendrán estos días un menú especial para las cenas de Nochebuena y Fin de Año. En la primera jornada servirán empanadas de pescado y carne, ternera asada, tarta y dulces navideños. En la última del año habrá también empanada en los entrantes, que se completarán con langostinos cocidos, merluza con patatas como plato principal, tarta y las consabidas doce uvas. Uno de los problemas que plantea la organización es la imposibilidad de predecir cuál puede ser la ocupación exacta de la instalación. Ayer, por ejemplo, estaban ocupadas 13 de las 20 plazas del albergue, pero no se puede predecir si cuando llegue esa jornada serán más o menos los que estén de paso por la ciudad. La concejalía de Benestar e Servicios Sociais sigue la costumbre de ponerse en el peor escenario posible para no quedarse cortos. «Encargamos algo más de las veinte plazas que tenemos de capacidad, por si alguien quiere repetir algún plato», explica la jefa de servicio Maite Piñeiro.

Durante estos fines de semana el Hogar del Transeúnte mantendrá también su horario especial de invierno, abriendo ya sus puertas a las tres de la tarde, como ocurre de lunes y viernes, cuando se desarrolla el programa Tardes de Lecer que gestiona el personal técnico de Cruz Roja. Los fines de semana no hay esa actividad, pero se mantiene el horario temprano de apertura de la instalación para que esas personas puedan refugiarse del frío y descansar un rato de la calle, al margen de que decidan quedarse a dormir o no en esa instalación municipal.

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