Pleitos «podres»


Acabé siendo periodista a pesar de que (¿o fue precisamente por eso?) media infancia me la pasé escuchando que era «abogada de pleitos podres», una expresión que solo debe existir en mi casa. Así adaptamos a nuestra propia idiosincrasia esa expresión, la de «abogado de pleitos pobres», esa que se refiere a causas perdidas o de poca importancia. Esas eran justo mis preferidas. Lo cierto es que yo detectaba una causa que me parecía justa y me metía hasta las trancas. Aunque el caso fuera de la gravedad correspondiente a un cuarto de EGB. Y aunque a mí, en realidad, ni me fuese ni me viniese. Cada etapa vital tiene su momento y sus desgracias. Y con 10 años puedes pensar al mismo tiempo que no tienes nada que perder o creer que lo estás perdiendo todo. Entre esas disquisiciones nos movíamos.

Mi memoria selectiva no me permite extraer un porcentaje de éxito de aquellas batallas que me parecían tan grandes (probablemente porque yo y mis representados éramos pequeños) pero tengo la sensación de que salí escaldada en un buen puñado de ocasiones. Sin contar aquellas en las que yo necesitaba abogado y no tenía ni uno de oficio. Sentenciada a no meterme en lo que no era cosa mía y reincidente cuando me cruzaba con otro «pleito podre» que yo no consideraba que efectivamente estuviera podrido... ni perdido. Quiero creer que nunca defendí ninguna causa (espero que ahora tampoco) con el único objetivo de atacar a otros. Gratuitamente, digo. Es verdad que en la defensa de tus derechos puedes tener que señalar los derechos de otros, sobre todo si los hacen tan grandes que dejan a los tuyos chiquititos. Pero, ¿por qué protestar solo para enmendarle la plana a otros, sin obtener beneficio alguno?

En eso pensaba al ver cómo un sindicato policial alega contra las modificaciones de crédito del Concello de Ourense. ¿Hasta qué punto la legítima defensa de los derechos laborales de los policías debe retrasar la reparación de los contenedores subterráneos o las ayudas para las asociaciones de vecinos? ¿Reclamar medios para el cuerpo les exige hacer política, como si fueran un partido de la oposición?

Yo, como ex abogada de «pleitos podres», creo que no.

Este sindicato se manifiesta con una pancarta que pone «más negociación y menos manipulación». Pues eso.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

Pleitos «podres»