«El alcohol bloquea la bioquímica y el desarrollo del cerebro adolescente»

Psicólogos y médicos analizaron las repercusiones del consumo de alcohol en esa etapa vital

.

ourense / la voz

El Colegio de Médicos y la Concellería de Sanidade del Concello de Ourense reunieron ayer a varios expertos de relevancia nacional para analizar la situación del consumo de alcohol entre adolescentes y sus consecuencias sanitarias. Entre los ponentes estuvo Fernando Cadaveira, catedrático de Psicobiología en la universidad compostelana, desde la que lleva más de una década estudiando las repercusiones en el desarrollo del cerebro que tiene la ingesta intensiva entre los jóvenes que siguen la moda del botellón.

-¿A qué conclusiones llegaron?

-A que el alcohol influye de forma muy importante porque la maduración de las estructuras cerebrales se prolonga hasta los veintipico años. Hemos comprobado que los daños se producen en regiones del cerebro que tardan más en madurar, especialmente en la corteza prefrontal, que viene a ser algo así como nuestro director ejecutivo. Si hay que identificar una parte del cerebro con la identidad propia es esa. Ahí tienes acceso a tus recuerdos del pasado, a tu historia de aprendizaje; ahí valoras las circunstancias que se dan en un momento determinado, tomas decisiones, prevés qué va a ocurrir si decides una cosa u otra. La identidad del sujeto consciente está bastante concentrada en esa parte y es precisamente el lugar que sufre especialmente porque el alcohol bloquea la bioquímica cerebral que desarrolla esa corteza prefrontal. También influye de forma dramática en el hipocampo, que es una estructura que tiene gran plasticidad durante toda la vida. Ahí se siguen desarrollando durante la vida neuronas que ayudan a que formemos memorias, grabando aquellas cosas del día a día que consideramos relevantes. Si algo está afectado en estos adolescentes es la formación de nuevas memorias y el recuerdo.

-¿Cómo lo detectan?

-Por ejemplo, les contamos una historia en la que hay un guion relativamente simple, con unos personajes perfectamente identificables. Veinte minutos más tarde se les pregunta y fallan. Cuando se comparan sus resultados, la diferencia de su rendimiento, con los del grupo de chicos que no beben, es espectacular. Y esto no ocurre solo en nuestro estudio, sino que se está repitiendo sistemáticamente en otros laboratorios a nivel internacional.

-¿Estos efectos son solo por consumir alcohol o también se unen otras sustancias?

-En nuestro estudio trabajamos con jóvenes que denominamos sanos porque son chicos y chicas que solo consumen alcohol durante los fines de semana, por ocio y como forma de socializar. No tienen otros consumos. Tampoco tienen comorbilidad psiquiátrica, como pueden ser depresiones, hiperactividad o conducta antisocial; ni diagnóstico por abuso de alcohol y por tanto no están con un tratamiento que pueda alterar los resultados.

-¿Se le da la importancia que tiene al fenómeno del botellón?

-No nos lo tomamos suficientemente en serio. Hay una tendencia a relativizar pensando que en nuestra sociedad siempre se bebió mucho. Es cierto. Incluso más que ahora. Pero se bebía de otra forma, más distribuida en el tiempo. No es que fuera mejor y conducía al alcoholismo, pero el hígado tenía más tiempo para metabolizar las bebidas que se consumían de más. Pero ahora el hígado no da hecho porque se concentra en muy pocas horas. Hay que mentalizarse de que están pasando cosas, que el alcohol tiene efectos neurotóxicos en el cerebro y no es de recibo mirar solo hacia los efectos del botellón en clave de ruido o de destrozos en el mobiliario.

-¿Cuál será la influencia en esas personas en la etapa adulta?

-Nuestro estudio de seguimiento más largo es de diez años. Empezamos con un grupo amplio de 18 y 19 años y los resultados que ya tenemos analizados nos permiten concluir que los procesos de formación y recuerdo de memorias persisten alterados incluso en aquellos que han dejado de hacer un patrón de consumo intensivo. Por supuesto en los que no han dejado ese consumo, los problemas se incrementan. En otros procesos mentales hay una reversión parcial entre los que dejaron el consumo, pero esa ventana temporal en la que deciden qué tipo de adultos van a ser ya la han perdido.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
5 votos
Comentarios

«El alcohol bloquea la bioquímica y el desarrollo del cerebro adolescente»