Tres meses de prisión por «atentar contra la paz social» en la huelga general del 2012

Seis de los acusados han aceptado un acuerdo de conformidad y un séptimo implicado no se ha presentado en las dependencias judiciales


ourense

Seis de los siete acusados de delitos de desórdenes públicos y delitos de daños -que actuaban como piquetes informativos durante la jornada de huelga general del 14 noviembre de 2012- han aceptado una pena de 3 meses de prisión y el pago de los desperfectos causados. El séptimo encausado no se ha presentado en las dependencias judiciales y ha sido declarado en rebeldía.

La sesión oral del juicio, que estaba prevista para ayer en el juzgado de lo Penal número 2 de Ourense, no ha llegado a celebrarse al aceptar los encausados un acuerdo de conformidad con el Ministerio Fiscal y la acusación particular. Al declararse autores de los hechos que se les imputaban, la pena de prisión se ha visto rebajada de los seis a los tres meses y todos ellos, excepto uno, carecen de antecedentes penales. La acusación pública les achaca haberse puesto de acuerdo entre si para desplazarse por la capital «con el fin de atentar contra la paz social y conseguir que no abriera ningún comercio ni industria de la ciudad».

Organizados en diferentes grupos, realizaron pintadas en la fachada del centro comercial Ponte Vella -cuya limpieza supuso un desembolso de 2.867 euros-, entraron en establecimientos y un centro de día ocasionando en su interior desperfectos -por valor de 1.800 euros- y dos de ellos se apropiaron de diversa mercancía en un supermercado cuyo precio ascendía a los 626 euros. Estos últimos también son autores de un delito en concepto de hurto.

En caso de reincidir en un período inferior a los dos años, podrían ingresar en prisión.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ourense

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Tres meses de prisión por «atentar contra la paz social» en la huelga general del 2012