Residentes sanitarios salen a la calle para prevenir enfermedades

Un equipo del centro de salud de A Cuña organiza talleres para sus vecinos


ourense / la voz

Dice la sabiduría popular que más vale prevenir que curar y los futuros profesionales sanitarios ourensanos parecen dispuestos a centrarse en esa sentencia para mejorar la salud de sus conciudadanos. Al menos los que están formándose como residentes en distintas especialidades en el centro de salud A Cuña- Mariñamansa que se han lanzado de cabeza a poner en marcha un proyecto orientado a prevenir complicaciones futuras de sus vecinos y a que lleven mejor las enfermedades que ya padecen. En definitiva y en pocas palabras, lo que pretenden es evitar que los residentes en su zona de influencia les tengan que ver las caras a menudo en las consultas. Eso sí, para ello los vecinos tendrán que poner algo de su parte y vérselas en las citas programadas en la sede de la asociación de vecinos de Barrocás.

«La verdad es que siempre parece que en la labor de Primaria todo se hace en la consulta y que ese es exclusivamente nuestro ámbito de actuación, pero también está la faceta comunitaria; la labor de educación para la salud y de prevención, que es un aspecto muy, muy importante», explica Patricia Otero. Esta residente de Enfermería Familiar y Comunitaria de 24 años ha sido una de las impulsoras del proyecto -supervisada por su tutor en esta especialidad, Alexandre Naveira-, al que se han sumado de forma entusiasta el resto de residentes de este centro de salud y también del equipo de profesionales que ejercen como docentes. «La verdad es que a todos nos apetecía hacer algo en el ámbito de la comunidad», apunta para explicar la buena respuesta de los residentes tanto de enfermería como de medicina, de psicología clínica y trabajado social.

La pasada semana fue el estreno de la iniciativa, con un taller sobre hábitos generales para mantener una vida más saludable al que acudieron una veintena de vecinos. «Para ser la primera vez estuvo muy bien, no solo por la cifra sino porque luego los vecinos fueron muy participativos y se animaron a hacernos muchas preguntas», relata.

Uno de los principales temores del equipo estaba precisamente «en que la comunidad nos aceptara y secundase la idea, porque a veces lo más complicado es precisamente integrarte dentro de la comunidad y que te acepten como una parte más de ella», amplía Patricia Otero. La veteranía de los profesionales docentes fue, en este sentido «una gran ayuda para nosotros que no teníamos experiencia en cómo entablar esa relación», según reconoce esta residente.

Ayer se desarrolló el segundo taller: «Olvidos y memoria». Su objetivo era que los asistentes aprendiesen algunos trucos para ejercitar la memoria y también para saber detectar precozmente los problemas que pueden estar alertando de un deterioro cognitivo. La psicóloga clínica Noemí Adán planteó de forma amena y con muchos ejemplos del día a día por qué en ocasiones se producen olvidos y ayudó a entender la razón de que en la edad avanzada algunos sean más frecuentes que entre los jóvenes. «Ellos recurren a más estrategias memorísticas que los mayores, como relacionar la información con otra ya conocida», les apuntó. También el hecho de jubilarse y mantener una vida monótona, sin fijarse también un calendario propio de actividades, relacionándolas con las fechas, ayuda a que esos olvidos se produzcan. «También pasa cuando eres más joven y estás trabajando. Cuando estás de vacaciones, resulta que se nos olvida en qué día estamos de semana », les dijo, animándolos. También les recordó que «cuando no conseguimos recordar algo, enfadarnos lo hace todavía más difícil».

De los primeros auxilios a la ansiedad, pasando por los trámites sanitarios

La intención del equipo de profesionales implicado en este proyecto es que tenga continuidad. De momento, además de los dos que ya se han desarrollado, en este mes de marzo habrá también uno orientado a la diabetes, tanto para conocer la enfermedad como para aprender pautas alimenticias para prevenirla. La ansiedad protagonizará otra de las sesiones y también habrá otra sobre técnicas básicas de primeros auxilios tanto para atender a adultos como para niños.

Patricia Otero aclara que, además de los asuntos puramente de salud, también han decidido incorporar al programa una jornada sobre trámites sanitarios «porque a veces es una parte bastante olvidada, pero que es necesario que las personas conozcan para sentirse más seguros» a la hora de gestionar su relación con el sistema.

La elección de los temas partió del propio ejercicio diario en las consultas del centro de salud y la observación de los casos que se planteaban, y de una encuesta para analizar la realidad y necesidades de la población de pacientes en el barrio, marcado también por el envejecimiento. «Cada uno de nosotros hicimos una lista con los temas que nos parecían más prevalentes, y al final las pusimos en común y seleccionamos aquellos en los que más coincidíamos todos», explica Otero.

Las sesiones están inicialmente orientadas a los vecinos de Barrocas y a vecinos de otras zonas adscritos a este centro pero, según destacaban desde la dirección sanitaria ourensana, están abiertos a cualquier otro residente en la ciudad que esté interesado y quiera sumarse.

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