O Barco y Ourense buscan pisos de alquiler para gente en exclusión social

Ofrecen a los dueños un seguro para garantizar el cobro y ante posibles destrozos


Ourense

Alquilar con garantías de cobrar y de un seguro con cobertura en caso de desperfecto es lo que ofrece el programa de Vivendas Baleiras que pone en marcha la Xunta y que en Ourense funciona en cuatro ayuntamientos. Son O Barco, Rubiá, Ourense y A Gudiña los que se han adherido ya al convenio firmado entre la Fegamp y la Consellería de Vivenda.

«Se busca favorecer la disponibilidad de viviendas para alquiler, protegiendo a las personas que pongan pisos a disposición, y facilitando que personas con dificultades para el alquiler, puedan conseguir un piso», explicaba el edil de servicios sociales de O Barco, Orlando Saavedra, ayer al presentar la puesta en marcha del convenio. Lo hacía acompañado del arquitecto técnico, Alberto Fernández, que se encargará de supervisar los pisos para ver si cumplen las condiciones, y también de estipular el precio que debería pagarse por el alquiler. El máximo en O Barco (el baremo va en función del número de habitantes del Concello) es de 300 euros al mes. Pero entre otras condiciones, deberá tener garaje y trastero. Al tratarse de un servicio voluntario, los propietarios que no estén de acuerdo con la tasación, no tendrían que seguir adheridos al programa. Los “beneficios” que sacan los dueños de pisos que alquilen por esta vía es que estará cubierto por un seguro multiriesgo para arreglar posibles imperfectos detectados cuando el inquilino se vaya, y tendrá garantía de cobro si el arrendador no paga. ¿Y para los demandantes? Facilitará la posibilidad de encontrar un piso a aquellos que por su situación de vulnerabilidad se encuentran con propietarios reacios a alquilarles un piso. «Sobre todo para minorías étnicas, que sempre teñen máis dificultades para alugar», apuntaba la trabajadora social, Dolores Fernández; o también gente que puede pagar el alquiler pero que no puede afrontar el pago de las fianzas. El departamento de servicios sociales gestionará el programa. «Creo que moita xente terá acceso ao programa», explicaba Fernández.

El programa no incluye ayudas para pagar el alquiler. Esas podrán disfrutarlas algunos de los arrendatarios a través de otras acciones de servicios sociales; pero no estarán vinculadas al Vivendas Baleiras. «Ha venido gente preguntando porque creía que eran ayudas para el alquiler, y no es así», matizaba Saavedra.

En el caso de Rubiá, los propietarios pueden cobrar hasta un máximo de 250 euros por sus pisos en alquiler.

También está adherido el Concello de A Gudiña, aunque el programa todavía no está en marcha. Explicaba el alcalde, José María Lago, que tardarán entre tres o cuatro meses en darle forma. «A día de hoxe non hai vivendas baleiras, coas obras do AVE a ocupación é plena; polo que tardaremos uns meses en ter pisos dispoñibles», razonaba.

La capital ourensana se convertía el pasado mes de junio en la primera ciudad gallega en firmar el convenio de adhesión a este programa. Se han seguido dando pasos. A finales de septiembre se dio luz verde a las bases para acceder a esta iniciativa. Las viviendas que se incluyan no podrán sobrepasar en su alquiler un coste de 350 euros mensuales, de los que la Xunta abonará como máximo un 70 %. En todo caso, el precio que pagará el inquilino nunca superará el 30 % de sus ingresos.

Además de los cuatro concellos que ya han rubricado el convenio, hay otros que están en trámites para hacerlo. Castrelo de Miño está en condiciones de firmar, según la Xunta; mientras que A Peroxa, Bande, Beariz y Entrimo han solicitado la adhesión.

En el caso de Castrelo de Miño el proceso ya está bastante avanzado. Desde el departamento de Urbanismo municipal se contempla la realización de un listado de viviendas para alquilar y otro de personas interesadas en acceder a este tipo de alquileres. Según Xurxo Rodríguez Méndez, alcalde de Castrelo de Miño, el organismo municipal «o que fará será de mediador entre os veciños que desexen alugar as súas vivendas e as persoas que podan estar interesadas», según el regidor municipal. Espera que para noviembre se pueda contar con ambas bases de datos y cree que la fórmula es beneficiosa para ambas partes. «Como se conta cuns prezos establecidos e fórmulas que garantizarán o seguro para as vivendas e para o cobro dos alugueres, iso dá maior seguridade e tranquilidade para os veciños». En el caso de Beariz y A Peroxa aún no se cuenta con esta iniciativa en marcha. En el primero de los municipios, según indicó Manuel Prado, se quiere disponer de oferta para poner a disposición de los emigrantes retornados, que es el perfil que se considera que suscitará alguna demanda. En A Peroxa se quiere explorar la posibilidad de poner en valor un patrimonio que está sin uso, aunque el alcalde Manuel Seoane reconoce que no hay demanda en este sector.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

O Barco y Ourense buscan pisos de alquiler para gente en exclusión social