La extrapolación a unas municipales dejaría al PP a dos ediles de la mayoría

Rubén Nóvoa Pérez
rubén nóvoa OURENSE / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

Ciudadanos lograría representación en el Concello, Xunta y Diputación

28 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La segunda entrega de las elecciones generales trajo, en clave ourensana, un vuelco a los primeros resultados sustentados en la subida del PP y en la caída de En Marea. La ciudad de Ourense no ha sido una excepción a esa tendencia y ha provocado que los populares apuntalen su dominio en la tercera ciudad gallega y que el PSOE recuperen el segundo puesto entre los votantes de la urbe.

Como cada vez que hay una cita con las urnas resulta difícil resistirse a la extrapolación de los resultados a otras citas. En el caso de la ciudad de Ourense, ese análisis queda absolutamente condicionado por el hecho de que la segunda fuerza política en la corporación -Democracia Ourensana logró ocho concejales en mayo del 2015- no participase en esta cita. En todo caso, si los resultados del 26J fuesen los de unas elecciones municipales, el Partido Popular ampliaría su papel de fuerza principal y se acercaría un poco más al techo de la mayoría absoluta al pasar de los diez concejales actuales a los doce ediles hipotéticos con el recuento de las papeletas del pasado domingo. Ese incremento se basa en una subida de votos con respecto a la cita del 20D, en consonancia con lo que sucedió en el resto de la provincia y a nivel nacional. Los populares en la ciudad crecieron en cerca de dos mil apoyos, al pasar de 22.553 (35,77 % de los sufragios) a 24.120 (40,61 %). Para el PSOE que se encuentra en plena travesía por el desierto al pasar de gobernar a ser tercera fuerza, los resultados también se analizan en términos positivos al producirse una ligera subida. Son menos de un centenar de apoyos (de 14.574 a 14.661), pero les sirve para recuperar el papel de segunda fuerza en la ciudad que habían perdido el 20D. En caso de una extrapolación a las municipales lograrían siete concejales, uno más de los que tienen en la actualidad.

Un peldaño más abajo se ha quedado la coalición En Marea. Se dejó por el camino en apenas seis meses un total de 2.777 sufragios en la ciudad de Ourense hasta perder el segundo lugar y caer en porcentaje de apoyos más de un 3 %. En caso de que la cita fuesen unas municipales, la coalición se situaría en tercer puesto con un total de seis concejales. Los resultados en clave municipal supondrían la entrada de una nueva fuerza política: Ciudadanos. Los 5.504 votos, pese a suponer un retroceso de más de mil apoyos con respecto al 20D, se traducirían en dos concejales. En este escenario de política ficción falta encajar al partido de Gonzalo Pérez Jácome. Queda por saber a dónde han ido los votos de su formación o si simplemente sus votantes se han quedado en casa.

Por su parte el BNG, que ya se quedó fuera de la corporación en la última cita de las municipales, no remonta. Todo lo contrario, ya que en la ciudad alcanza poco más de 1.000 votos, unos 500 menos de los que había conseguido el 20D.

De cara al otoño

La próxima cita que tendrán que afrontar los ourensanos con unas urnas serán, sin embargo, las elecciones autonómicas. Una extrapolación de resultados dejaría un escenario no muy distinto del actual. El Partido Popular, pese a su subida a nivel provincial, mantendría los ocho diputados autonómicos que tiene en la actualidad. El PSOE, por su parte, perdería uno de sus representantes al pasar de cuatro a tres. La coalición de En Marea lograría dos diputados -en las últimas autonómicas alcanzó uno AGE- coalición de la que formaban parte Anova y Esquerda Unida- y Ciudadanos cerraría el cupo de apoyos con representación con un parlamentario.

Los populares ganarían un diputado en Ribadavia, Verín y O Carballiño

En el día después de las elecciones generales no faltaron tampoco los análisis realizados desde la óptica provincial. Fue el caso del realizado por el Partido Popular. Según sus cálculos, de repetirse los resultados del 26J en unas elecciones municipales la formación popular pasaría de los actuales 509 concejales en la provincia de Ourense hasta los 585, con un total de 87 victorias en los concellos repartidos por la provincia. Una extrapolación, según las mismas fuentes, que de llevarse al gobierno provincial supondría una fuerte subida para el PP, al pasar de los actuales 14 diputados hasta los 17. Ese incremento se fraguaría al obtener un nuevo representante en Ribadavia, O Carballiño y Verín. El PSOE, por su parte, tampoco obtendría una buena lectura en esa clave ya que pasaría a tener un total de cuatro, la mitad de los que tiene en la actualidad. La representación en el Pazo Provincial se cerraría con tres diputados de En Marea y 1 de Ciudadanos. Cabe recordar que en la actualidad la representación se completa con dos representantes de Democracia Ourensana -la formación que lidera Gonzalo Jácome no concurrió a las elecciones generales- y 1 del BNG. Y es que el mal resultado de los nacionalistas haría que tampoco lograsen representación en la institución provincial. El presidente del PP de Ourense, José Manuel Baltar, mostró su confianza en que su partido pueda ganar en los cinco ayuntamientos donde el PP no logró la mayoría: «Neste partido sempre hai posibilidades de mellora».