Rebota, rebota y en tu cara explota


a patada que le propinaron al alcalde de Ourense esta semana -una faena, aunque me temo que por el estado y la actitud del agresor nos podía haber tocado a cualquiera- es una metáfora de cómo funciona nuestra sociedad. Lo decía Jesús Vázquez en las redes sociales. «Doen máis as actitudes intolerantes que as patadas». Ahí está el problema. Que cada vez hay más intolerantes, más obtusos y más maleducados. Por eso la patada, aunque no es lo habitual y aunque nos sobresalte, en el fondo no resulta extraño. Qué vamos a esperar de una sociedad en la que cada vez es más frecuente escuchar a gente que considera que las leyes están para saltárselas en lugar de para cumplirlas y que, además, precisamente por eso, se creen moralmente superiores. Y no solo las leyes, que esa es una palabra muy gorda. Cualquier norma. Cualquier regla. No están de moda. Al maleducado antes se le señalaba con el dedo. Ahora ya no te llegan las manos para hacerlo. Y son ellos los que señalan a los que, qué locura, se comportan.

El chaval que le arreó al alcalde no solo lo hizo sino que además presumió de ello mientras lo detenían. Campeón. Y aseguró que, si puede, volverá a hacerlo. ¿Alguien le daría alguna vez una palmadita en la espalda cuando lo que le correspondía era una colleja? Puede ser.

Que cada vez somos más chungos es algo fácil de ver. Por ejemplo en el salón de plenos. «A usted le queda muy grande ser alcalde», le dijo Barquero a Jácome. «Y a usted le queda muy grande ser concejal», le respondió Jácome a Barquero. Algo así como rebota, rebota y en tu cara explota. Pero no señalemos solo a los que salen en la foto. Esa chulería que les digo también se puede observar en parques (ese abuelo y ese nieto que amarran el columpio como si no hubiera mañana aunque haya diez niños a la cola), terrazas (esa gente que se acomoda como si estuviera en el salón de casa aunque no te deje pasar por la acera) y en la calle (ese que tira basura sin saber lo que es una papelera). Esas cosas son las que al final van a rebotar y nos van a explotar en la cara. Bum.

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Rebota, rebota y en tu cara explota