«A quince grados bajo cero hay que moverse para no quedarse congelado»

Marta Vázquez Fernández
Marta Vázquez OURENSE / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

El docente ourensano Daniel González Peña participó en la última edición de la Polar Raid Laponia

15 abr 2016 . Actualizado a las 10:49 h.

Lejos de escoger un destino turístico habitual para esas fechas, como pueden ser las Islas Canarias o Sevilla, Daniel González prefirió apostar para sus vacaciones de Semana Santa por vivir una auténtica aventura. Animado por compañeros de la Universidad Complutense, el docente ourensano, que da clase en la escuela de Ingeniería Informática del campus provincial, se inscribió en la Polar Raid, una expedición orientada a mostrar la realidad medioambiental y cultural de las regiones polares y subpolares del planeta, que está dirigida a la comunidad universitaria. Daniel y otro compañero de centro, Miguel Reboiro, han sido la representación ourensana en la ambiciosa expedición, que tuvo lugar entre el 19 y el 27 de marzo pasados. 

Esta vez el destino era Laponia, una propuesta para recorrer los países nórdicos (Finlandia y Noruega), cruzando el Círculo Polar Ártico en dirección norte, hacia el territorio de las auroras boreales. «Ha sido una experiencia única, es increíble caminar por el mar helado, conducir muchos kilómetros sobre carreteras congeladas, utilizando neumáticos con clavos. Sobre todo me quedo con los paisajes, son increíbles», asegura ahora el docente, que reconoce que, físicamente, ha sido un reto asumible para personas que, como él, no son deportistas habituales. De hecho, ni él ni su compañero ourensano pudieron participar en las travesías de preparación que tuvieron lugar antes de la salida, porque se desarrollaban en la sierra madrileña.

Así que sin preparación previa se lanzaron a la aventura y lo que vivieron no les defraudó, ni les agotó. Todo comenzó en la ciudad finlandesa de Rovaniemi, a donde llegó el equipo, conformado por cerca de noventa personas de distintos lugares de España. Desde ahí, la expedición siguió su trayecto hacia el norte, hasta Noruega. Eso sí, debido al mal tiempo, no se pudo llegar a Cabo Norte a pie y hacer allí un campamento, como la organización había previsto, lo que supuso cierta decepción para los participantes.