Un calendario para mirar... y para ver

El proyecto de Down Ourense pretende dar visibilidad al colectivo


Ourense / La Voz

El calendario de la asociación Down Ourense empieza a ser un clásico navideño en muchos hogares. La idea arrancó hace cuatro años con una visión distinta a la de los habituales almanaques solidarios en los que diversos colectivos ?bomberos, policías, deportistas, padres o incluso abuelas? se desnudaban ante la cámara para recaudar fondos destinados a alguna causa solidaria. 

En el caso de Down Ourense tenían claro que, además de servir para mejorar la capacidad económica de la entidad y disponer de más fondos para sus programas de desarrollo de la autonomía personal, debería servir para dar visibilidad a unas personas a las que la sociedad mira pero con frecuencia no ve más allá de lo que reflejan sus rasgos. 

Esa fue la razón por la que la directiva de la entidad decidió que los protagonistas de las imágenes tenían que ser los propios usuarios de la asociación y que estas deberían reflejarlos tal como son, en situaciones que normalmente quedan limitadas a su entorno más cercano. Este año seis fotógrafos ourensanos y los jugadores del COB colaboraron para ilustrar un trabajo del que se han editado 2.000 ejemplares. 

Algunos, novatos en estas lides, llegaron a la sesión fotográfica un pelín nerviosos. «Para mí era la primera vez en una cita de este tipo y tampoco nos dieron ninguna indicación específica. Sabíamos que era una sesión de fotos para un calendario a beneficio de la asociación Down Ourense y que íbamos a pasar un rato interactuando con ellos. Así que yo iba un poco tímido» reconoce Ander Martínez.

La inquietud del escolta cobista era «hacerlo bien, ser lo suficientemente cercano para lograr conectar». Nunca había tenido contacto directo con una persona con Down. «Ha sido una gran experiencia porque ellos lo hicieron muy fácil. Se da la circunstancia de que no tengo ni familiares ni conocidos en esta situación y yo lo que pensaba antes de llegar era cómo hacer para empatizar porque al final es algo a lo que no te has enfrentado nunca y todo son dudas. Luego resulta que fue todo muy fluido porque la verdad es que son muy cercanos», apunta.

Lo cierto que al jugador le tocó como partenaire uno de los más veteranos en esto de posar para el calendario. Y ya se sabe que la veteranía es un grado. Su compañero, José Novoa, ha participado en esta iniciativa desde el principio, y logró que Ander se olvidase de sus reparos y se sintiera cómodo enseguida. «La verdad es que es un chico muy majete y congeniamos rápido, nos llevamos bien desde el principio», apunta el jugador.

 «Le entusiasma el baloncesto y lo de posar le encanta, así que  lo pasó divino», cuenta Nana, la madre de Jose. Este chico ourensano tuvo un accidente el pasado año que, entre otras secuelas, le ocasionó un problema en una pierna que le impidió, como era su deseo, incorporarse al curso de este deporte que se organizó desde Down Ourense. 

Nana colabora directamente en la venta de los calendarios y asegura que nunca le planteó ninguna duda que la imagen de su hijo apareciese en ellos. «Para mí, que salga en esto, igual que el hecho de que aparezca en un periódico, es bueno para todos como colectivo. Respeto todas las ideas de otros padres sobre ello, pero esto a mi hijo no le hace ningún daño», señala.

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