Un país en la maleta

Los itinerarios plásticos de Jonathan Choin en Galería Visol de Ourense

La exposición en la galería de arte Visol incluye objetos procedentes de distintas partes del mundo
La exposición en la galería de arte Visol incluye objetos procedentes de distintas partes del mundo

ourense

«Dentro de 20 años estarás más decepcionado de las cosas que no hiciste que de las que hiciste. Así que desata amarras y navega alejándote de los puertos conocidos. Aprovecha los vientos alisios en tus velas. Explora. Sueña. Descubre». Mark Twain.

La Galería de Arte Visol presenta la exposición: Voyages pigmentés, del artista francés Jonathan Choin. Los excelentes e ingeniosos mapas de viaje de Choin sumergen al espectador en un mundo de vibrante alegría, dinamismo y color inspirado en los carnés de viajes de Delacroix, inventario de suvenires, anotaciones y dibujos a los que el artista añade fotografía, integrando fragmentos que funcionan como escultura y que partiendo de la bidimensionalidad del plano, conquista un efecto tridimensional.

Reivindica la manufactura artesanal en un campo anexo al arte, la unicidad de la pieza única y el desarrollo del proceso artesanal aproximando los conceptos entre arte y artesanía.

Jonathan trabaja la técnica del assemblage, integrando los distintos elementos tales como: papel, periódico, tiques, ópalos, sellos, monedas, recuerdos, cera, adornos y espejos indostánicos, que devuelven la imagen reflejada como reflexión introspectiva, son algunos de los materiales que Choin sepulta bajo capas de pintura acrílica elevando en relieve los elementos de sus abigarradas composiciones de un barroquismo ornamental exagerado en horror vacui que elabora zigzagueantes itinerarios discontinuos y envolventes de recorrido aleatorio. Un trayecto dirigido, no impuesto por el autor de Amiens que invita a adentrarse al espectador, convirtiéndolo en prosumidor, explorador del laberinto cromático, lineal o en damero, como un tablero de ajedrez en el lienzo, que enlaza conceptualmente con Mondrian en la simbología sexual de las líneas verticales y horizontales o desquiciando, descentrando y rompiendo el orden estricto del destino suprimiendo su prefijada limitación en una orografía caótica, en un sistema sanguíneo autónomo, en la caligrafía emotiva de la espiral serpentina que traslada conceptualmente al estado onírico.

El carácter interactivo de la obra de Choin se manifiesta como experiencia para los sentidos ya que el recorrido por este patchwork plástico puede realizarse a través de la vista, oído, tacto e incluso gusto, integrando elementos de carácter efímero, dulces, granos de café?

Como premio al recorrido, al laberinto solucionado, planteando el arte como bien de consumo y desmaterializando el aura artificiosa.

El artista, concienciado con las dificultades perceptivas de personas privadas del sentido de la vista o en situación de discapacidad, alimenta la experiencia con los encuentros táctiles que el espectador-actor-agente realiza en su periplo a través de los itinerarios sensoriales generando una experiencia sinestésica personal y autónoma en sus telas como viajero en una travesía musical y no excluyente. Un arte democrático y para todos los públicos, capacidades y percepciones.

Así, los itinerarios se multiplican anárquicamente, siguiendo los trazados de la pintura en relieve, interrumpidos por obstáculos que obligan al viajero a variar su ruta y la lectura de la obra, de los fotomontajes y liberando la pintura, de efecto plastificado, del soporte, expandiéndose y anulando los límites de lienzo, las masas autónomas, líneas discontinuas y punteados.

El artista enlaza con la tradición iconográfica que consiste en recolectar materiales significativos de sus viajes por más de una treintena de países.

Una inmersión en el océano de otras culturas a través de un exquisito laberinto plástico y una experiencia única y sensible.

Un artista original y carismático de gran talento y humanidad que expresa su magnética personalidad a través del curso de los itinerarios de sus viajes pigmentados o de las dinámicas de sus esculturas alegóricas con gran estilización del ornamento, integrando la estampa japonesa, el simbolismo de Khnopff, el art nouveau vienés de apariencia preciosista como Klimt, la preocupación por el espacio y su diálogo entre plano del cuadro y materiales de Braque o Picasso en su conquista por la presentación tridimensional de la realidad a través del cubismo sintético o el pictoricismo de Rainer quien reflexiona sobre el soporte haciendo de la fotografía, pintura; el surrealismo de Miró o el arte de Rávena a través de la pequeña pupet viajera y sus rutas por el mundo.

«Viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente». Twain.

crítica de arte

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