Senderistas de altura

Cinco montañeras de Ourense subieron a la Cordillera Blanca y al Machu Picchu

Cinco montañeras ourensanas disfrutaron en Perú del contacto con la naturaleza.
Cinco montañeras ourensanas disfrutaron en Perú del contacto con la naturaleza.

ourense / la voz

El Alpamayo, una gran cima de los Andes peruanos de 5.947 metros de altura, es un referente para los aficionados a la montaña. Cinco compañeras del Club Alpino Ourensán compartieron el pasado verano el proyecto común de visitar esta montaña y recorrer haciendo trekking la Cordillera Blanca en que se ubica. Mar Pallás, Isa Gómez, Karina Pérez, Tamara Barcia y Laura López la recorrieron el pasado verano durante 21 días. «Nos hacía ilusión llegar al Alpamayo y llegamos al punto más alto del trekking, al campo base a 4.980 metros», explica Isa. «No íbamos con pretensiones de hacer ninguna cumbre, sino un trekking», matiza Mar.

Realizaron una travesía de cuatro días, que las llevó a caminar mucho tiempo por encima de los cuatro mil metros. Se encontraron una climatología dura y cambiante, además de las dificultades para respirar por el mal de altura. «En distintos días nos afectó a todas e hizo complicada la ascensión», continúa Isa, a pesar de que pasaron dos días de aclimatación, algo que solo se consigue «estando en altura», explica Mar. Realizaron una etapa fuerte de entrenamiento para adaptarse a la altura en el glaciar de Pastoruri, situado a más de cinco mil metros de altitud, antes de realizar el trekking. Algunas de ellas, como Mar o Tamara, tenían experiencias anteriores en montañas altas como el Mont Blanc o el Himalaya, pero creen que la latitud influye para que se note más la altura. Para combatirlo tomaban mate y hoja de coca.

Se encontraron muchos cambios del tiempo, a pesar de que les habían dicho que era la temporada seca. El primer día les llovió, el segundo granizó, el tercero nevó, el cuarto heló y el último día «nos achicharramos», cuentan. En la Cordillera Blanca, la cadena montañesa tropical más alta del mundo, encontraron diversidad de paisajes y de fauna, como llamas o alpacas.

Contrataron a una empresa local para que les ayudase con la ruta. «Ellos te organizan los tramos de cada día. Es importante porque nos encontramos a varios senderistas que llevaban las etapas mal calculadas y se veía que lo iban a pasar mal». En esa zona no existe helicóptero de rescate por lo que tenían que llevar un caballo con lo necesario en caso de un percance. Si ocurre, las evacuaciones se realizan en burro, explican.

Durante la travesía, trataban de mantener un ritmo homogéneo, esperándose unas a otras, aunque según lo afectada que estuviese alguna se iba quedando retrasada, relatan. Además de la Cordillera Blanca, subieron al Machu Picchu y realizaron otro trekking en la Isla del Sol, en la parte boliviana del lago Titicaca.

Paisajes espectaculares de montaña y de otras zonas turísticas, comidas extrañas como el cuy (una especie de cobaya de la zona) serán lo que hoy podrán ver los asistentes a la conferencia audiovisual del Club Alpino Ourensán (Auditorio, 20.30 horas) que darán las montañeras. «Queremos que vean que hay actividades asequibles para todo el mundo, que no hace falta ser un machaca para ir a los Andes y que se puede disfrutar de la montaña haciendo un trekking», resume Mar Pallás.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Senderistas de altura