El magosto para agosto


Para cualquier ourensano el magosto es, además de una fiesta, un recuerdo. ¿Quién olvida los magostos celebrados con los amigos? Sobre todo aquellos en los que, de regreso, los padres se afanaban en descubrir si, además de a humo, olíamos a alcohol. Y yo, que me consideraba joven, ayer por la mañana me hice mayor de golpe. No me quedó otra al ver a chavales de varias pandillas, cargados con bolsas de supermercado, cogiendo un taxi en el parque de San Lázaro para ir de magosto. ¡Al monte en taxi! Definitivamente soy de otra generación. Y no es que tenga yo nada contra los taxis, entiéndanme bien. Y de alguna manera hay que desplazarse, no digo que no. Pero el carácter popular y comunitario de la fiesta que hace que, una vez al año, no nos preocupemos al ver humo en el monte no parece muy compatible -no me lo parece a mí, claro- con ir como un señor sentado en el taxi con los chorizos en la bolsa de plástico.

Habría que preguntarles si ellos estarían de acuerdo en que la semana grande de fiestas de Ourense pivotase sobre el 11 de noviembre, como propuso DO en el pleno de esta semana, con algunos argumentos interesantes para la proyección de Ourense. No habrá cambio, por voluntad municipal, aunque el Concello se comprometió a potenciar el magosto. Eso está bien pero, ¿quién sabe?, a lo mejor no hace falta. A lo mejor simplemente hay que reducir la ecuación: castañas, chorizos, amigos y familia. ¿Hace falta algo más? Ah, bueno, el taxi.

En fin.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
9 votos
Comentarios

El magosto para agosto