El PP planta a la oposición, que aprueba en solitario la reprobación de Baltar
OURENSE CIUDAD
La oposicion pretendía que el presidente del organismo explicara ayer la denuncia de una mujer que le acusa de ofrecer trabajo a cambio de sexo
04 nov 2015 . Actualizado a las 13:31 h.No se recuerdan precedentes. José Manuel Baltar Blanco es el primer presidente de la Diputación de Ourense reprobado públicamente por la propia institución. Ese es el resultado del pleno extraordinario solicitado por la oposición y celebrado ayer para tratar la polémica originada por la denuncia de una mujer que acusa al máximo responsable de la entidad ourensana de ofrecerle trabajo a cambio de sexo.
Minutos antes de comenzar la sesión plenaria, el PP presentó por registro un escrito firmado por sus catorce diputados y diputadas en el que avanzaban que no asistirían a la reunión porque la consideraban una pantomima política. La oposición se enteró de ello cuando esperaba el inicio del pleno y tomó la palabra el secretario de la Diputación de Ourense, Francisco Cacharro, para explicar la situación. Según dijo, la presencia de los diputados de PSOE, Democracia Ourensana (DO) y BNG hacía posible continuar con el pleno porque existía el cuórum exigido. De este modo, en ausencia del presidente y de sus vicepresidentes, el encargado de dirigir la sesión fue el miembro de la corporación de mayor edad, el socialista Vicente Gómez.
El pleno se celebró y el secretario de la Diputación volvió a ser protagonista del mismo cuando el portavoz del PSOE, Ignacio Gómez, preguntó por la obligatoriedad o no de asistir a este tipo de reuniones. Según dijo el funcionario, la ausencia de los diputados del PP supone que estos «incumpren unha obriga pero non hai ningunha consecuencia xurídica». Según precisó, no hay establecidas sanciones para estos casos, algo que calificó como una «imperfección normativa».
También tuvo que aclarar Francisco Cacharro si, celebrándose el pleno pese a la no asistencia del PP, los acuerdos adoptados por el resto de la corporación serían válidos. Según explicó el funcionario, la propuesta de «reprobación da conduta» de Baltar es una figura «non regulada que carece de efectos xurídicos» y la petición de dimisión cursada al presidente es eso, una simple solicitud, de modo que «sería el o que ten que atendela ou non».
Aclaradas esas dudas, el pleno se celebró con las únicas intervenciones de la oposición. El portavoz del PSOE, Ignacio Gómez, dijo que si Baltar hubiese dicho que la voz que se escucha en las grabaciones aportadas por la denunciante no es la suya, el grupo socialista no insistiría en reclamar explicaciones al presidente ourensano hasta que se resolviese su situación judicial. Al no hacerlo, Gómez considera que asume ser él y recordó que en esos audios «alardea de cambiar notas» y de «enchufar á xente».
Gonzalo Pérez Jácome, de Democracia Ourensana, calificó a Baltar como un «psicópata de corbata» y Ramiro Rodríguez, del BNG, dijo que a partir de ahora está «descalificado» para presumir de transparencia.