Entre el caos y el orden

La colección Alterarte se muestra en el Museo Municipal de Ourense

Una de las obras que se pueden ver en el Municipal.
Una de las obras que se pueden ver en el Municipal.

ourense

«Soy suficientemente artista como para dibujar libremente sobre mi imaginación». Einstein. El museo municipal acoge la colección Alterarte, colectiva que presenta obras de los artistas que expusieron en este espacio y se estructura en tres líneas temáticas: cuerpo, territorio y arquitecturas abstractas.

El cuerpo. Buciños presenta una figuración que trasciende a su función representativa siendo de una contemporaneidad que supera su aparente clasicismo con sublime sensibilidad y hedonismo. Mónica Cabo fotografía extremidades de ángeles dorados de dedos mojados solitarios de placeres lésbicos. Lo privado se vuelve exhibición que se transforma en éxtasis. Remite conceptualmente al icono religioso, al pan de oro de la estatuaria y al Bernini efectista del éxtasis de Santa Teresa. Andrea Costas plantea una reflexión sobre los afectos, la ternura, la identidad y la vinculación de la sangre. David Crespo reflexiona sobre la intrascendencia de lo vulgar con una imagen de rotunda ironía y un erotismo procaz y burdo. EME refleja el contexto urbano desde un lenguaje simbolista, en la búsqueda de la propia identidad y la aceptación del individuo al grupo social. Remite a Cuéllar. Tamara Feijoo representa los motivos recurrentes de su obra: lo efímero y lo permanente, el ser humano, la naturaleza y el paso del tiempo. El collage de Germán Gómez recompone la imagen en extraño puzle preciosista. Santi Jiménez analiza a través de la línea de dibujo sintético las disfunciones que plantea la interpretación de las imágenes plásticas derivadas de la cultura visual, los códigos representativos y la percepción de los mismos.

Moona Martínez en UFO plantea una revisión del concepto de identidad como alteridad, abandonando estereotipos dualistas tradicionales de segregación, hacia el Movimiento Queer, visión múltiple de lo particular. El objeto de deseo se convierte en sujeto activo que se presenta e interactúa a través de una morbosa actitud pornográfica que intimida al voyeur entre los disparos de leche de coco. Las formas femeninas adquieren un matiz amenazante, exhibicionista, obsceno y plural en la multiplicidad simultánea de los enfoques. Sara Sapetti convierte el amor en comida a través de la fotografía en un canibalismo efímero y doméstico. Xoán Torres en Pantanos hace del busto de Franco un botijo de cerámica. J. L. Torrico muestra una luminosa pintura de aire fauve. Anna Katarina Martín convierte, desde la óptica feminista, a su madre en heroína anónima y Alex Mene plantea las alteridades de los cuerpos anónimos que dialogan coreográficamente sobre las rocas. El surrealismo de Sheila Pazos subraya la presencia onírica en el automatismo. Sus evocadoras imágenes aúnan la potencia conceptual del mensaje con la belleza rotunda de sus metáforas plásticas.

El territorio. La preocupación por el paisaje como espacio o territorio se percibe en el grabado vegetal filiforme de Rafael Cidoncha, las curiosas miniaturas de Olmo Cuña, en sus paisajes de bolsillo en Post-it, los petroglifos de Xulio Gil y las originales piezas de Ernesto González Torterolo, las fotografías de Jesús Jiménez, Holga Méndez y José Paz que impregna de hermética poesía la imagen del árbol quemado al que engalanan, como flores, los erizos, siendo una obra de sublime plasticidad y belleza además de su rigor conceptual. Lito Portela, en escultura, marca la alienación y la angustia del hombre contemporáneo desde un modelo conceptual no orgánico. Eduardo Valiña realiza una pieza que funciona plásticamente con la metáfora del amor con espinas.

Arquitecturas abstractas. Fruela Alonso con un talento mayúsculo para el dibujo recrea una urbanización que sugiere un plano en 3D. Las fotografías de María Blanco, nudos trenzados de Víctor Hugo Costas, el muro de Marcos Covelo y la instalación de Dana Díaz, además de las construcciones de Mar Vicente y la investigación sobre el color, el espacio y la forma de Juan Adrio y Vanesa Díaz desde un control del espacio vacío a través de las cicatrices que dejaron las costuras en el lienzo roto. El activismo cultural del colectivo anónimo Capricho Español, el dadaísmo de Rosendo Cid, la excelente acción artística Left Hand Rotation y la videocreación de Oliver Añón, el star system de LIBA, las metáforas arquitectónicas de Sara Fuentes cercanas a la papiroflexia y la Utopía de Acisclo Novo que se ilumina en la caja de luz como un pasaporte a la creación.

crítica de arte

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