Nace la primera escuela gallega para familiares de enfermos cardíacos

La Voz

OURENSE CIUDAD

El Complejo Hospitalario de Ourense enseñará a usar los desfibriladores y cómo realizar los primeros auxilios

04 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Complejo Hospitalario de Ourense (Chou) ha creado la primera escuela gallega de familiares de enfermos cardíacos para tratar de evitar muertes por falta de atención en los primeros minutos de una parada.

Vinculada al servicio de medicina intensiva, la escuela comenzará a funcionar en una primera etapa con familiares de pacientes ingresados en la unidad de cuidados intensivos por problemas cardiológicos. En aproximadamente un mes, el hospital pretende extender su función didáctica al resto de los ciudadanos que lo soliciten, utilizando la petición directa vía telefónica (639 221 065) o a través de las asociaciones de vecinos, a quienes ayer se presentó el proyecto en el aula permanente de soporte vital básico .

En una tercera etapa, los responsables de esta iniciativa (que ya se desarrolla con éxito en diferentes campos de la medicina en otras comunidades) quieren enseñar a utilizar los desfibriladores a los trabajadores de los centros donde están disponibles, caso de instalaciones deportivas y culturales.

La importancia de esta escuela, indica el jefe del servicio de medicina intensiva del Chou, Emilio Rodríguez, radica en lo decisivo de los primeros momentos tras un paro cardíaco.

El 80% de las paradas, advierte, se producen en el ámbito privado, por eso es crucial que los particulares sepan cómo actuar. Marcar el 061 o el 112 es el primer paso; simultáneamente debe realizarse una sencilla maniobra de reanimación, presionando con las manos el centro del tórax; para enseñar a realizar esta operación, fundamentalmente, se concibe esta escuela ciudadana. Los datos justifican plenamente su creación, apunta Emilio Rodríguez. La reanimación practicada por un testigo de la parada multiplica por tres la posibilidad de supervivencia y la aplicación de la desfibrilación en los 5 primeros minutos aumenta hasta el 75% el número de vidas salvadas. Cada minuto de retraso en su aplicación hace disminuir la supervivencia entre el 10 y el 15%. Otro dato indicativo es que solo entre el 5 y el 10% de los pacientes sobreviven a una parada cardíaca sin tratamiento inmediato.