Arte cosmopolita entre boinas

Un grupo de artistas urbanos han creado Espacio Matrioska para promover iniciativas culturales desde un local cedido en Os Blancos

El colectivo Espacio Matrioska nació hace un año en Os Blancos, impulsado por un grupo de estudiantes de Bellas Artes.
El colectivo Espacio Matrioska nació hace un año en Os Blancos, impulsado por un grupo de estudiantes de Bellas Artes.

Xinzo

De la facultad de Bellas Artes en Madrid a Os Blancos. De la urbe a la aldea. Ese fue el infrecuente viaje que condujo hace casi un año a una decena de jóvenes artistas y creadores de la mayor ciudad española a lo más profundo del rural limiano.

El novedoso concepto de Espacio Matrioska nació al acabar el curso universitario 2013-2014, ante el desencanto por la falta de locales en la capital de España para desarrollar proyectos culturales. Uno de esos veinteañeros era originario de A Limia y les habló de Os Blancos. Y aquí se vinieron. Establecidos en dos casas del pueblo desde otoño de 2014, los muchachos llegados de puntos como Valladolid, Madrid o Burgos solicitaron la cesión de un local municipal sin acabar y sin uso desde hace casi tres lustros. Dicho y hecho.

El que iba a ser en su día el nuevo consistorio de Os Blancos, pasó a convertirse en un taller multidisciplinar. El objetivo: ser la punta de lanza de la actividad cultural en A Limia. El esquema y la filosofía de estos jóvenes acabó siendo acercar el concepto de arte a la aldea y combinar la vida tradicional y las costumbres del rural ourensano con la pujanza creativa de la vanguardia artística.

Constituidos en asociación sin ánimo de lucro y contando con la buena acogida de los paisanos locales -la mayoría de más de 60 años, de los de la boina, como diría José Luis Baltar-, los recién llegados se sintieron pronto como en casa. «Inicialmente nuestros objetivos eran modestos: promocionar actividades artísticas desde este pueblo- rememora uno de ellos, Jesús García-. Luego fuimos involucrándonos en más iniciativas y hemos desarrollado una actividad creciente en estos meses».

Son promotores y gestores culturales, pero no buscan el lucro económico, aclaran. «Estamos viviendo aquí de nuestros ahorros o de trabajos ocasionales que nos salen», puntualiza García. Matrioska también apuesta como uno de sus ejes de su filosofía colectiva por el respeto a los valores medioambientales. García lo remarca así: «Los valores del ecologismo y de la economía sostenible son uno de nuestros ejes».

Cesión del taller

Durante este tiempo se han desarrollado diferentes charlas y talleres sobre creación literaria, cine o pintura, una lección magistral de batería? Pero la iniciativa estrella es la posibilidad ofertada a todo aquel que lo desee de aprovechar su local durante una semana para crear; para pergeñar cualquier tipo de proyecto artístico, desde Os Blancos para el mundo.

¿Ayudas públicas? Pocas hasta el momento, según el portavoz de Matrioska. «El Concello nos ha dado muchas facilidades y la Diputación ha colaborado con alguna iniciativa como el certamen mural. La Xunta aún no nos ha concedido nada», dice.  Matización inmediata: «De todas formas nuestro planteamiento general es la autogestión. No aspiramos a vivir de subvenciones oficiales», explica Jesús García.

La inminente celebración de un festival cultural de tres días y la realización de un certamen de pintura mural por toda A Limia son los próximos retos del colectivo. «El concepto Matrioska no es solo un taller en Os Blancos. Trata de ser un espacio abierto a Ourense, a Galicia, al mundo, a todo y a todos», defiende Jesús García.

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