Un domingo a mesa puesta

El calor no impidió que miles de personas se movieran para disfrutar de las citas gastronómicas

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ourense / la voz

Oímbra se unió ayer a los municipios ourensanos que este fin de semana ofrecían lo mejor de su gastronomía local. Tres mil personas, según la organización, se sumaron a esta cita en la que se dio buena cuenta de mil kilos de pimientos producidos por los vecinos del municipio y se pudo disfrutar de la buena mano y la originalidad de los participantes en el concurso de cocina.

También en Arnoia dieron buena cuenta de los últimos pimientos de la remesa de tres toneladas preparada para la fiesta de exaltación de este producto con indicación geográfica protegida. Un banquete al que, bien es cierto, algunos llegaron con apetito después de participar en la carrera popular y otros con la intención de aguantar hasta el fin de fiesta con el grupo Treixadura.

En Castrelo de Miño, los aficionados a las anguilas volvieron a disfrutar de la cita gastronómica en Barral. La explanada frente al parque náutico era un lugar más que apetecible para pasar la jornada y más de uno no pudo evitar darse un buen chapuzón en el embalse. El pan lo pusieron en Allariz. La Torre de Seoane acogió la recreación de la hornada en la última cita del ciclo de fiestas etnográficas. Incluso en O Irixo, donde los protagonistas eran los caballos y sus destrezas, disfrutaron de pulpo y la carne ó caldeiro en una comida popular.

Pero no fueron estos los únicos banquetes. En los hogares de Avión, Celanova, Maceda, Manzaneda y A Rúa, que estuvieron de fiesta, era el día de recibir invitados y agasajarlos en la mesa.

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