Desmantelan un laboratorio ilegal de marihuana en O Carballiño con capacidad para producir hasta 150 kilos anuales
O CARBALLIÑO
La Guardia Civil ha detenido a dos vecinos del municipio tras intervenir 463 macetas en dos invernaderos interiores y descubrir un enganche ilegal a la red eléctrica
06 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Una operación desarrollada por agentes de la Guardia Civil de O Carballiño ha permitido desmantelar un laboratorio de droga preparado para producir hasta 150 kilos de marihuana al año. Así lo han informado fuentes del instituto armado, que han dado a conocer el arresto de dos vecinos de ese municipio como presuntos autores de un delito contra la salud pública en la modalidad de cultivo y elaboración de sustancias estupefacientes. A los sospechosos se les podría atribuir también un delito de defraudación eléctrica, ya que tenían un enganche ilegal para conseguir toda la energía que precisaban para sus cultivos.
Las detenciones se produjeron tras la entrada y registro del domicilio de los investigados, una actuación que se llevó a cabo contando con la preceptiva autorización del tribunal de instancia de O Carballiño. Durante la inspección de la vivienda, las fuerzas de seguridad localizaron una infraestructura perfectamente preparada para el cultivo intensivo. Así, en el interior del inmueble, los agentes intervinieron varias decenas de botes que contenían semillas de cannabis. Según las estimaciones de los investigadores, este material habría sido suficiente para alcanzar una producción anual de entre 125 y 150 kilogramos de marihuana. Junto a las semillas, también se requisaron diversos útiles destinados al envasado y pesaje de las drogas, lo que evidencia la intención de distribuir la sustancia.
El registro sacó a la luz la existencia de dos invernaderos interiores en la vivienda, donde se incautaron un total de 463 macetas. Estas instalaciones indoor estaban altamente tecnificadas, contando con un sistema de ventilación y de riego totalmente autónomo para optimizar el crecimiento de las plantas. Además, se constató que toda la infraestructura funcionaba mediante una defraudación de fluido eléctrico, un enganche ilegal a la red que permitía alimentar los equipos de la plantación.