«Es como mi familia. Tendría que haber venido antes»

Cándida Andaluz Corujo
c. andaluz OURENSE / LA VOZ

O CARBALLIÑO

C.A.

La residencia Hermanos Prieto de O Carballiño cumple 120 años de historia de ayuda a los mayores de la comarca

16 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La residencia Hermanos Prieto de O Carballiño está de aniversario. Cumple 120 años al lado de los mayores, en una época, la del covid-19, que hizo todavía más fuerte su compromiso. Para celebrarlo, han diseñado distintas actividades que comenzaron ya el pasado día 13 y que incluyen desde excursiones con los usuarios a una visita a la exposición fotográfica O Asilo en tempos de pandemia. También están previstas jornadas de convivencia entre los trabajadores y residentes. El acto central tuvo lugar este miércoles, con una misa presidida por el obispo de Ourense, Leonardo Lemos. Además, visitó O Carballiño el director xeral de Maiores e Persoas con Discapacidade, Fernando González Abeijón. Puso en valor la larga trayectoria de esta entidad, de la que destacó su compromiso diario «por e para o benestar dos maiores, aos que a pandemia volveu situar como piares fundamentais da nosa sociedade».

La Fundación Hermanos Prieto nació en 1923 de la mano de Adelaida, Severino, Leandro y el padre Juan María Prieto, con el fin de dar asilo, albergue, alimentación y garantizar el cuidado y el bienestar de los ancianos de la villa de O Carballiño y de los alrededores. Actualmente está regida por un patronato que preside el obispo de Ourense. Acoge a más de cien residentes y da empleo de forma directa o indirecta, a más de 70 familias del entorno. Pero, al margen de fechas y de datos, si hay algo que une a todas las personas que forman parte de la residencia es la relación directa, el trato diario.

Guillermo González, es de la parroquia de Seoane y llegó hace algo más de un año a la residencia. Tiene 85 años. «Es como mi familia. Ttendría que haber venido antes», dice. Afirma que está mejor que en casa: «Todos somos amigos. Es un sitio donde se está tranquilo y me siento acogido. Mi vida cambió muchísimo».