Demasiado triste

María Teresa Rodríguez Vázquez
Maite Rodríguez EL ÁBACO

O CARBALLIÑO

Siempre que suceden hechos tan macabros, la sociedad piensa que faltan leyes más duras

14 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Los trágicos sucesos que conmovieron a Ourense en los últimos días son demasiado tristes. Ambos, con mujeres como víctimas. Jóvenes en los dos casos, una niña en O Carballiño y una chica en O Barco, a las que la violencia arrebató la existencia que tenían. Violencia gratuita en los dos casos, aunque las circunstancias aún estén por aclarar. Siempre que suceden hechos tan macabros, la sociedad piensa que faltan leyes más duras. En el caso de los menores, como es el agresor de O Carballiño, se pide que puedan ser juzgados. Es complejo. Aunque en este caso en particular él se de declare autor confeso con una pretensión terrible de que quería saber lo que se sentía al matar a una persona. Quizás se necesiten otros recursos, más allá de condenas penales puesto que es inimputable, para tratar y controlar a este tipo de personas y para proteger a otras posibles víctimas. En el caso de O Barco, nos encontramos, presuntamente, ante un tipo de violencia más antigua, pero que sigue estando ahí y que tiene a las mujeres como objetivo o medio. En todo caso, hay familias destrozadas para siempre y la justicia tendrá difícil reparar el daño causado. Aunque no se deba legislar en caliente, los legisladores sí que tienen que escuchar, y atender, las peticiones de víctimas indefensas y de una sociedad que, en algunas cuestiones vitales, no está bien protegida. Ojalá que la niña de O Carballiño sobreviva y que se detenga al homicida de O Barco. Y para el adolescente agresor, esperemos que su edad le sirva para llegar a sentir empatía y no solo para librarse de una condena.