«Yo llegué con un contrato y gente a mi lado. Ellos huían de la guerra»

Vlado Gudelj, junto a dos compañeros del Celta y sus mujeres, ejercieron de intérpretes en O Carballiño en la llegada de refugiados bosnios en el año 1992


Ourense / La Voz

«Yo soy de Tito, me considero yugoslavo. A mí, el nacionalismo y patriotismo extremo, no». Sobre el césped artificial de los campos de A Madroa, camina Vlado Gudelj. Llegó a Vigo en el 1991 y, tras el primer año jugando con el Celta a orillas del Atlántico, lo llamó la Xunta. Un avión humanitario de refugiados bosnios iba a aterrizar en Lavacolla el 1 de diciembre escapando del conflicto de los Balcanes. «Se pusieron en contacto con varios jugadores de la plantilla por el tema del idioma. Del Celta estábamos Ratkovic, Juric y yo. Y llamaron también a Maric, del Compostela. Querían saber qué necesidades tenían y entender un poco sus costumbres», cuenta.

Gracias por leer La Voz

Suscríbete al periodismo sin límites hecho en Galicia

WEB+APP
Lee todas las noticias en la edición digital y la aplicación, accede a contenidos exclusivos y disfruta de una lectura sin publicidad intrusiva
VERSIÓN PDF
Accede a la réplica del periódico en PDF, a todas las ventajas de la suscripción WEB+APP y a la hemeroteca de La Voz desde 1882

«Yo llegué con un contrato y gente a mi lado. Ellos huían de la guerra»