O Carballiño tomará medidas para mejorar la seguridad de sus travesías

El tramo urbano de la N-541 es el que presenta más conflictividad


ourense / la voz

Las travesías -o tramos urbanos de carreteras- de las villas ourensanas no presentan, en líneas generales, grandes problemas de seguridad vial hoy en día. Aunque registran una gran afluencia de tráfico, la construcción de circunvalaciones ha reducido la intensidad media diaria al desviar la circulación no local. De los 190 accidentes con víctimas registrados en vías urbanas de la provincia de Ourense (datos del 2016 de la DGT), solo nueve correspondieron a travesías y los 181 restantes se dieron en calles que no tienen esta consideración, en las que hubo incluso tres víctimas mortales.

De las policías locales consultadas, solo en O Carballiño prevén que haya que tomar medidas en una travesía de cara a mejorar la seguridad vial. Es en la N-541 (Logroño-Pontevedra). «Na avenida 25 de Xullo hai que tomar medidas porque xa é unha estrada completamente urbana, densamente poboada e con moitos nenos. Non se pode tratar como unha estrada», avanza Adolfo Nogueira, el concejal de Seguridad carballiñés. Pero para hacer cambios en el vial tendrán que contar con el Ministerio de Fomento, titular de la vía.

Los puntos más conflictivos que detectan en O Carballiño en esta travesía se sitúan en el cruce con la rúa Otero Pedrayo. La intersección ya se mejoró, incide Nogueira, cuando esta calle se convirtió en vía de única dirección (sentido salida av. 25 Xullo a la altura del restaurante Fuchela). Sin embargo, las autoridades municipales consideran que habría que instalar un semáforo en ese cruce. En otra de las intersecciones de una de las calles que desembocan en esta travesía hubo a principios del verano pasado un accidente mortal, por una colisión entre una moto y un turismo.

El concejal de Seguridad de O Carballiño considera que el principal problema de seguridad en el tráfico en esta travesía puede venir de algunos excesos de velocidad, ya que se trata de una «recta moi longa». Para reducir este factor de riesgo, el Concello solicitará rebajar la velocidad máxima de 50 kilómetros por hora a 40 km/hora e instalar señalización luminosa en el suelo para remarcar los pasos de peatones.

Los atropellos y los choques por alcance entre vehículos son los tipos de accidentes más frecuentes que se registran en esta avenida, de alta densidad de tráfico. Algunos pasos de peatones están muy concurridos en ciertos momentos y la presencia de tramos de tres carriles en la travesía dificulta la visibilidad, considera el responsable municipal. Un informe en el que está trabajando la Policía Local de O Carballiño plantea hacer una nueva distribución de los carriles.

Y para que no haya maniobras arriesgadas, también se incide en que sería interesante cambiar la forma de estacionar en la avenida Balneario hasta la rotonda en Cuatro Caminos. Cambiando el sentido y aparcando para salir de cara se ganaría visibilidad y se reducirían los problemas en una avenida con mucho tráfico.

El firme de la N-541 a su paso por O Carballiño está en buen estado, pero esta circunstancia positiva, sumado a que no hay pasos de peatones elevados puede inducir a que algunos conductores no respeten la máxima velocidad de 50 kilómetros por hora. Nogueira cree que «a velocidade é o fundamental, ademais da boa iluminación e pintado dos pasos». En la reducción de los límites, plantearán a la Consellería de Infraestructuras rebajar la velocidad en la avenida de Compostela, donde hay una recta en la zona del colegio de A Uceira con mucho tránsito infantil.

En el resto de travesías de las villas de la provincia, no se han detectado graves problemas. En Xinzo, desde la Policía Local señalan que no hay dificultades especiales por el paso de la N-525. Tampoco en Verín. En Allariz, plantearon a la Diputación una reforma más profunda de la carretera de Xunqueira, pero al menos hay pasos elevados.

La Xunta destaca que no hay puntos de concentración de accidentes

La Consellería de Infraestructura e Vivenda de la Xunta calcula la siniestrabilidad de las carreteras con una metodología equivalente a la que usa el Ministerio de Fomento, informaron fuentes de este departamento, y en la provincia de Ourense afirman que no hay ni un tramo de concentración de accidentes en carreteras autonómicas, sean travesías o no. La siniestrabilidad en las carreteras ourensanas no es destacable respecto a la media gallega.

Con todo, la Xunta, afirman, está acometiendo obras de mejora en travesías y carreteras interurbanas con refuerzos de firme, creación de sendas u otros elementos para mejorar la seguridad vial. En este ámbito, mencionan los trabajos que se están realizando en la avenida Otero Pedrayo de la ciudad, travesía de la OU-536, en la que se está mejorando la seguridad vial en el tramo más urbano, de dos kilómetros; y en Seixalbo, donde se invierten 850.000 euros para que los peatones puedan caminar más seguros entre la zona de viviendas y el tanatorio. Recuerdan la que se hizo en 2016 en la carretera de A Granxa, que hasta entonces fue un punto algo conflictivo en cuanto a accidentes y dejó de serlo.

En cuanto a refuerzos de firme, la Xunta obró en la travesía de la OU-113, en Verín, en la de Cea (OU-187) o en la de Leiro (OU-209). Asimismo, hubo actuaciones de mejora de seguridad vial en el cruce de la OU-504 de acceso a la Mancomunidade do Ribeiro.

En lo que respecta a sendas, se hicieron pequeñas obras que mejoraron la seguridad peatonal, como las construidas en la OU-402, en Toén, o en la OU-540, en A Manchica. D mayor calado fue la senda ejecutada en la OU-320, en Allariz. Hay nuevos proyectos de este tipo que se ejecutarán, como la que se llevará a cabo en Reza, en Ourense.

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