O Barco se convierte en el escaparate de 22 bodegas de Valdeorras

María Cobas Vázquez
maría cobas O BARCO / LA VOZ

O BARCO DE VALDEORRAS

Miguel Villar

La Feira do Viño conmemora el 80 aniversario de la denominación

30 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

«Eu traio, unha borracheira de viño, que auga non quero, mira... mira Maruxiña, mira, mira como veño». Y así, cantando el Miudiño arrancó la Feira do Viño de Valdeorras. Fue el tema elegido por el actor Christian Escuredo para poner fin a su divertido pregón, y el público enseguida se enganchó a hacerle los coros.

Escuredo no descartó que de pequeño le mojasen el chupete en vino y tuvo palabras de recuerdo para su abuelo Domingo, que cuando el médico le dijo que solo podía beber un vaso de vino al día, se compró el más grande que encontró. Apelando al consumo responsable, tiró de humor: «O viño non emborracha, ponte máxico». Y eso lo demuestra el hecho de que con una copa en la mano comienzan conversaciones que nunca se habrían producido sin ella y que la mayoría de la gente gana soltura hablando un idioma extranjero tras un par de sorbos. Además, el vino es la excusa perfecta para juntaros y hablar. «Todos temos un viño pendente con alguén», señaló. Y añadió: «Din que nos move o amor, que nos empuxa o licor café, pero que sempre nos salva o viño».

Buscó las risas del público, pero también aprovechó el escaparate para ponerse serio. Recordó el papel fundamental que jugaron las viñas, junto a los voluntarios, en evitar el avance del fuego durante el incendio forestal que asoló la comarca el verano pasado. Y lanzó un mensaje: «De incendios, hai moito máis que facer e menos que dicir». Reivindicó el viñedo. «As viñas non son só paisaxe. Tamén son memoria, traballo e vida», dijo.

Con su pregón comenzaba la Feira de Viño, en la que este año participan 22 bodegas. Es una oportunidad única para disfrutar en un mismo espacio de casi un centenar de referencias diferentes. Y es un año «profundamente simbólico», tal y como lo definió el presidente del consejo regulador, Marcos Prada, aludiendo al 80 aniversario de la denominación de origen. Valdeorras, añadió, es un territorio ligado al vino históricamente. Porque mucho antes de que existiesen «selos, etiquetas ou regulamentos», ya se cultivaba vino en Valdeorras. Así lo demuestra la semilla de uva encontrada en el yacimiento de O Castelo, en Valencia do Sil (Vilamartín), datada en el siglo IV; los lagares de Larouco de tiempos del imperio romano o el primer documento escrito, del 940, que constata la existencia de viñas y la elaboración de vino en la comarca. «Falamos dun territorio cunha tradición vitívinícola documentada e continuada que atravesa máis de mil anos de historia», dijo.

Desde la Diputación, María del Carmen González, puso en valor los grandes éxitos conseguidos por los vinos amparados en concursos nacionales e internacionales.

«É unha feira moi importante para un dos tesouros que ten Valdeorras», destacó el director de Turismo de Galicia, Xosé Manuel Merelles. El subdelegado del Gobierno, Eladio Santos, rechazó la idea de que el godello está de moda, porque eso tiene un carácter efímero. «Valdeorras teimou en conservar a pureza monovarietal do godello», dijo, para recordar a los visionarios que vieron el potencial de la variedad. «O viño, os viticultores e os adegueiros sodes os gardiáns do territorio e vímolo este verán», dijo la conselleira de Medio Rural, María José Gómez. Destacó los premios recibidos en concursos «onde se valora o labor ben feito e a calidade que hai detrás de cada botella». El alcalde, Aurentino Alonso, remarcó las novedades de esta edición, que está seguro de que servirán para consolidar todavía más la feria.

Las casetas reabren este mediodía en el campo da festa del Malecón de O Barco. A las 23.00 horas actúa Olympus.