Carmen Dacal creó el cartel de las Noites de Cine de su infancia en O Barco

María Cobas Vázquez
María Cobas O BARCO

O BARCO DE VALDEORRAS

Carmen Dacal es la autora del cartel de las Noites de Cine de O Barco
Carmen Dacal es la autora del cartel de las Noites de Cine de O Barco

La catalana apostó por un colaje para su propuesta veraniega

21 jul 2021 . Actualizado a las 10:52 h.

Nació en Barcelona, pero sus padres son de O Barco, así que los veranos de Carmen Dacal siempre fueron a orillas del Sil. También dos inviernos. Cuando Carmen tenía once años, la familia se mudó dos años a Valdeorras. Estudió en el Divina Pastora, donde hizo muchas de las amigas de la infancia que todavía conserva. Después regresó a Barcelona, donde sigue residiendo.

Fotógrafa centrada fundamentalmente en el mundo de la moda y el retrato, Dacal aprovechó el parón impuesto por el confinamiento para trabajar nuevas técnicas. «Siempre me había fascinado el colaje, y empecé a hacer fotomontajes con fotos mías», cuenta. «Esta disciplina me permitía trabajar en casa con gran cantidad de revistas de moda o arquitectura-decoración-interiorismo que tenía, utilizándolas como principal fuente de creación», relata.

A menudo la mujer es la protagonista de sus obras. «Hablo sobre el largo camino que nos ha traído hasta aquí. Una mujer que debe celebrar lo que es dar sin dar explicaciones, que ya no debe justificar lo que vale, que simplemente es. Una mujer que mira relajada a un futuro mejor», explica. Dacal también trabaja el colaje con fotomontaje digital, «ya que me permite ejecutar con mayor agilidad las obras».

Y a esta técnica recurrió para diseñar el cartel anunciador de las Noites de Cine de O Barco, que pueden disfrutarse en la praza Maior los jueves (a partir de las 22.45 horas en julio, y desde quince minutos antes en agosto). El diseño busca, dice, transmitir la alegría y libertad de las noches de verano. «El azul noche de fondo es el color real de una foto que tomé del anochecer en el Malecón, el bañista es un alegoría a los veraneantes zambulléndose en el río Sil y, para esta ocasión, sumergiéndose en el entrenamiento del cine», cuenta. Por eso el bañista cae dentro de un mar de palomitas, el acompañamiento perfecto para una noche de cine al aire libre.