Fallece Santiago Melo, expresidente de la asociación de empresarios de Valdeorras

María Cobas Vázquez
María Cobas O BARCO

O BARCO DE VALDEORRAS

Santiago Melo, en una foto de enero
Santiago Melo, en una foto de enero LOLITA VAZQUEZ

Enfermo de cáncer desde hace años, continuaba colaborando con Aeva como vicepresidente

01 may 2021 . Actualizado a las 16:18 h.

Era un apasionado de la comarca de Valdeorras, del mundo empresarial y de la política. Pero Santiago Melo Moreno (O Barco de Valdeorras, 1955) era, sobre todo, un amante de su familia. Siempre que tenía ocasión hablaba de su mujer, Minocha; de sus tres hijos, Elena, Santiago y Jorge; y, sobre todo, de sus dos nietos: Carmen y Mauro. «Cuando vienen los dos terremotos recargo las pilas. Me estoy resarciendo con ellos del tiempo que no tuve para estar con mis hijos cuando eran pequeños», contaba a La Voz el pasado mes de enero. Entonces hacía balance de su vida mientras presumía del Malecón, el que eligió como su rincón favorito en la localidad. Llegaba cojeando, una de las secuelas del cáncer de pulmón que le fue diagnosticado en el 2018, acompañado de su esposa y sonriente. Sonreía siempre que podía, aunque la enfermedad nunca le dio mucha tregua. Aún así, cada vez que estaba algo mejor, no dudaba en seguir echando una mano en Aeva. En la asociación de empresarios fue presidente, y cuando dejó el cargo siguió como vicepresidente. 

Desde Aeva han querido recordarle en su despedida como una persona que «siempre tuvo claro que una comarca como Valdeorras, con un sector empresarial dinámico y competitivo, tenía que apostar por este proyecto de trabajo en equipo hoy consolidado, y por eso Santiago ha dejado huella en la historia de Aeva». Y añaden: «A Santiago Melo Moreno le recordaremos siempre como persona, como empresario y como amigo. Él ha hecho crecer Valdeorras y hoy Valdeorras se despide de él dándole infinitas gracias; Santi se ha ido como vivió, con absoluta generosidad».

Su cuerpo está siendo velado en el tanatorio Santa Rita de O Barco. Mañana a las cinco de la tarde se oficiará su funeral en la iglesia de San Mauro, previo a su incineración.

Santiago Melo elige como su rincón el río Sil a su paso por O Barco

«Aeva funciona porque el que llega no se siente solo, está arropado»

maría cobas

Nació en el seno de una conocida familia de O Barco, los Melo, y tras formarse, regresó a casa para entrar a trabajar en Talleres Meleiro, empresa fundada por su abuelo en 1924. Comenzó «por abajo, como hay que hacer», dice Santiago Melo, así que su primer destino, allá por 1983, fue el tren de laminación. «Después me encargaron la organización interna de la laminación, y en el 94 pasé a administración; para más tarde ser director gerente hasta que me jubilé», cuenta. Quedaban atrás los años dorados de una empresa que llegó a emplear a cien personas (entre puestos directos e indirectos) en las tres áreas de trabajo: «reparábamos material ferroviario, vagones de mercancías; hacíamos estructuras metálicas pequeñas y medianas; y éramos almacén de hierros». La empresa «se fue debilitando», cuenta. «Tras la entrada de España en la Unión Europea se hizo una reconversión salvaje de la siderurgia, así que tuvimos que cerrar el tren de laminación. Despedimos a 25 trabajadores, sin ninguna ayuda. Ahí comenzó la caída del trabajo, y se frenó el desarrollo de la empresa», reconoce. Ahora, con solo cuatro trabajadores y con un ERTE en marcha, Melo cree que es complicado que la empresa -ahora dirigido por un primo suyo- pueda cumplir un siglo.

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